4 de septiembre de 2009

#NoMasChavez o #NoMasQuién?

Brazil es una película genial de Terry Guilliam, en la cual un empleado público se ve entrampado en toda la maquinaria burocrática e ineficiente de las instituciones gubernamentales. Curiosamente se da cuenta de eso mientras se enamora. Pero el punto es que a ratos sueña con la mujer deseada y que ésta es prisionera de toda esa cosa terrible que es el sistema. En sus sueños, este empleado público (que interpeta Jonathan Pryce) es un ser alado, con armaduras brillantes, una gran espada, y hasta cabello largo -cuando en la realidad de la película, es más bien pelón-.

Entonces, para rescatar a su amada se lanza una pelea contra un gran monstruo estilo samurai, de más de 3 metros de alto, grueso, con lanzas descomunales, que brama como las bestias más fieras, y que está decidido no solo a mantener cautiva a esta mujer soñada, que es la esperanza y el anhelo del personaje de Pryce, la felicidad. Sino que además está dispuesto a acabar con Pryce, aplastarlo como una hormiga, porque en la realidad, quien desafíe un sistema que no funciona por ninguna parte pues, es el enemigo.

Pero aquí viene lo bueno de cuando contra todo pronóstico Pryce vence a la gran bestia, después de haber perdido sus alas, su espada, haciéndose de una lanza casi "incargable" del enemigo. La bestia en el piso, Pryce se acerca para develar su rotro cubierto por la máscara samurai, y.. sorpresa, la cara de la bestia es la misma de Pryce! Acorde dramático, Pryce vuelve a la realidad de su oficina inoperante.

Porque a veces parece que el enemigo es otro. El vecino de la junta de condominio, el dueño de la empresa, los cuerpos policiales, el funcionario de la alcaldía, el gobernador, el presidente de tal institución pública, Chávez. Y no es que no tengan responsabilidad, grandísima, claro, y hay que hacer contraloría y exigir eficiencia y honestidad y mejor calidad de vida, todo eso. Sí. Pero también ver que en el burro estamos montados todos juntos. Y que si la gente que llega al poder hace los desmanes que hacen, es porque antes de llegar ya lo hacían -y eran personas como nostros que de repente solo se comían la luz de los semáforos, se meaba en las aceras, maltrataba a sus empleados, le montaba cacho a su mujer, se llevaba cosas de la oficina para su casa "prestadas" que no devolvía más nunca, le pagaba algo pa'l fresco a gente que le resolvía diligencias fuera de los caminos regulares, botaban bolsas de basura en las calles a través de las ventanas del carro, si alguien los contravenía pues lo resolvían a golpes, pedían prestado y después se escondían para no pagar sus deudas, metían facturas médicas falsas hechas por un médico amigo para sacarle plata al seguro, se adelantaban al primer puesto en la taquilla del banco y que para preguntar algo y ¡zuás!, chocaban y le pagaban algo al fiscal para alterar el reporte para que el otro tuviera la culpa, que acomodaba los reguladores para que la cuenta de luz le viniera bajita, que prometía cosas a sus clientes para engancharlos y después no les cumplía y hasta les decía que nunca les prometió nada de eso, que botaba a un empleado por X razones y buscaba a un abogado para ver cómo le podía pagar menos de lo que le correspondía por ley, que jamás fueron a una reunión de junta de condominio, que entraban tarde al trabajo y además se tomaban media hora para desayunar y hablar paja con los compañeros un rato, y luego salían media hora antes "porque mi hora de almuerzo es sagrada a las 12 en punto!", (ponga usted las siguientes): _____________________________________.

Mi punto es, un desastre de país no es responsabilidad única y excluyente de una sola persona. Cuando pienso si manifestarme en el NoMasChávez, porque ciertamente no comparto sus políticas y actitudes divisorias, su manifiesto desdén por todos los que no digamos "patria, socialismo o muerte" aupando todo lo que haga, su excesiva luz para afuera y su selectiva (pero amplia) oscuridad para los que aquí estamos, digo, está bien manifestarse, hay derecho pues.

Inmediatamente pienso, ajá, y si después de hoy No-tuviéramos-MásChávez qué? Todos seremos buenos ciudadanos, y el próximo gobernante sería el mejor de todos y todo sería felicidad, los chavistas dejarían de ser chavistas y nos uniríamos todos sin rencores y olvidaríamos que todo esto sucedió? No, porque seguramente cualquier otro de nosotros llegará arriba y seríamos todos iguales.

Por eso el NoMasChávez, para mí, lo transformo en NoMasNosotrosComoPaís. Creo firmemente, que esta Venezuela no la cambia un presidente, ni un gobierno, ni la más lúcida Asamblea Nacional, la cambiamos nosotros. Pero cambiar de verdad, no solo de discurso para decir que los que piensan distinto son los malos y nosotros los patriotas.

Cuando cambiemos nosotros, genuinamente, y pensemos en el país que queremos pero no en el mapa, o en las instituciones, sino en el tipo de gente que queremos a nuestro alrededor, y comparemos cómo estamos usted y yo en ese modelo y cuánto tenemos que cambiar para llegar a ser "la gente que queremos" encontrarnos en las calles, tiendas, instituciones y gobiernos de esta tierra que hasta ahora ocupamos, pues ese día no necesitaremos decir NoMasChávez.

Como la mujer soñada de Jonathan Pryce, ese es el país con el que sueño. Yo no marcharé hoy por el NoMasChávez, tengo una lucha pendiente conmigo mismo.

#NoMásYo.

He dicho.

4 personas osaron a comentar este artículo:

J. Gregorio Maita dijo...

Eso recoge en buena medida lo que yo pienso de esa oposición furibunda a Chávez, el hombre, el presidente. En más de una ocasión he visto como la gente lo maldice porque le robaron el carro o porque no le alcanzó para comprarse el Blackberry. Si a Chávez le diera un infarto fulminante - no es que se lo esté deseando, ojo -y cayera frío en un pasillo de Miraflores esta tarde o mañana ¿el país cambiaría? Le he preguntado a gente que lo odia - una cosa es sentir antipatía por el tipo, pero hay mucha gente que lo ODIA con todo su ser - ¿si no es Chávez entonces quién? ¿De verdad podemos creer que CUALQUIERA que se monte en la silla podrá contra años de malas costumbres? Gente que dice que hay que releer a Herrera Luque sólo parta caerle encima a Chávez cuando no tienen ni idea de que leer Los Amos del Valle es como mirarnos en un espejo y vernos tal cual somos. Yo sólo espero como venezolano amante - eso sí - furibundo de mí país, incluso por encima de cualquier razonamiento lógico - ejemplo: así Colombia tuviera la razón en el reciente conflicto con Venezuela, me sabe a mierda... - logre ver un país distinto para mis hijos en el que por el pasar de los años no terminemos los venezolanos añorando a Chávez como muchos de nuestros padres y abuelos terminaron añorando a Pérez Jiménez.

D. dijo...

Dicen que Chávez no piensa como político sino como militar, y es cierto. Y gobierna como militar.

Creo que Alfredo no piensa como político sino como civilista, y por eso no le ve la utilidad a este tipo de acciones.

Que no son para arreglar un país. Chávez no va a renunciar abrumado por ver a millones de personas en todo el mundo rechazándolo. Pero que le va a alborotar la úlcera, se la va a alborotar.

El primer sentido de la marcha no es el de dedicársela a Chávez. El sabe muy bien que hay millones de personas en todo el mundo que lo detestan y desprecian. Como militar sabe muy bien que su enemigo no son sólo cinco oligarcas, tres de ellos bogotanos, uno yanqui y otro caraqueño.

El sabe que mucha gente de clase media y gente pobre, mucha gente decente, no está de acuerdo con su proyecto ideológico. Y puede vivir con eso. Igual sus secuaces de Ecuador, Nicaragua, Cuba y Bolivia.

La marcha es para darle un fuerte mensaje a Lula, Kirchner, Bachelet, Arias, Insulza, Vásquez, Lugo, Rodríguez Zapatero y toda esa parranda de políticos de la región que se acostumbraron demasiado a agradecerle a Chávez su petrogenerosidad a costa de dejarle pasar tantos abusos.

La marcha es para decirle a todos esos figurines que los pueblos están cansados de que en el vecindario haya un perro suelto sin bozal, abusando del poder dentro de su país y oprimiendo a quienes osan contradecirlo de frente, y chantajeando el comercio de la región.

D. dijo...

El político al igual que el publicista con su publicidad engañosamente "sincera" entiende que su trabajo no es administrar el Estado con honradez absoluta sino usar el inevitable poder de la administración pública para algún provecho. Dependiendo de su nivel de formación ética, ese provecho tiende a ser más colectivo o más personal.

En lo particular a mí no me gusta la política, y jamás sería político. Porque sé cómo es ese asunto prefiero no ensuciarme y dedicarme a cosas menos rentables pero más limpias. Pero sí entiendo muy bien cómo funciona esa gente y qué es lo que los mueve, y créeme que cuando hay una creciente presión ciudadana en varios países en contra de cierto proyecto, la tendencia natural de muchos políticos movidos por su instinto de autoconservación (electoral, claro) es alejarse de quien se ha convertido en un "espanta votos" como Chávez demostró serlo en Perú y México, e incluso en El Salvador, donde mientras más se publicitó su supuesta cercanía con Funes, éste redujo su ventaja en las encuestas.

Así que la marcha no es para que deje de irse la luz en Venezuela. Con o sin marcha el sistema energético nacional seguirá siendo un desastre. No es para que PDVSA empiece a publicar contabilidad transparente. Seguirá siendo una inmensa olla de guisos presidenciales y ministeriales sin ningún control. No es para que la delincuencia sea atacada más que las marchas opositoras. Los malandros seguirán matando gente a diario.

La marcha es para instigar más sensación de tambaleo social en el gobierno, para precipitarlo a que asuma más rápido el camino que lleva (la tiranía) o empiece a debilitarse por una creciente presión en su contra, y para aislarlo a nivel mundial.

Para que dejen de nombrar presidentes de la Asamblea de la ONU salidos de las trincheras del sandinismo para dar premios a Evo Morales por defender las maticas de coca.

Para que la OEA deje de nombrar secretarios generales insulsos que sólo sirven para hacer declaraciones de "sistemático punto medio" entre el delincuente y la víctima, entre el agresor y el agredido, entre el tirano y el demócrata, porque cree que su función es apagar incendios en lugar de cerrarle el paso a los pirómanos.

La marcha es para que la creciente voz de protesta contra la OEA por querer incluir a la dictadura cubana y excluir a la democracia hondureña con un pretexto cargado de iniquidad se haga escuchar y ver con fuerza.

La marcha es para que todas esas organizaciones y gobiernos del hemisferio occidental entiendan que servirle a Chávez a cambio de sus petrodólares es una actitud aborrecida por cada vez más gente.

Es para decirle a ellos, no a Hugo Rafael Chávez Frías, que cada vez somos más los que decimos "no más Chávez" y todo lo que representa: antidemocracia, abuso de poder, complicidad con el crimen, corrupción, resentimiento social, división y polarización, irresponsabilidad fiscal, caudillismo, mesianismo, conformismo, rentismo económico, desprecio al trabajo y apego al paternalismo estatal.

Porque Chávez no será el único corrupto, pero sí que ha sabido encarnar los principales defectos históricos de Latinoamérica como ningún otro mandatario lo ha logrado en los últimos años, y debe servirnos de ejemplo sobre qué es lo que debemos rechazar a la hora de elegir un gobernante.

Yo en lo personal marcharé para decirle a Chávez que aquí no lo queremos, que deje de joder a Venezuela y desista de meterse en otros países, y para decirle a quienes con ligereza irresponsable dicen que "hay que reconocerle su generosidad con Centroamérica (Oscar Arias)", o "Venezuela es un gran ejemplo de democracia (Lula Da Silva)" que cada vez ha menos pueblo que les crea y más pueblo que los rechaza por farsantes y cómplices de un delincuente de talla mayor.

Mario Enrique dijo...

No te voy a poner mas comas porque opino igual que vos... despues de que caiga el "enemigo" ¿cual será el otro?

También la sinopsis de Brazil me recordó al lado oscuro de la fuerza en Star Wars, aunque podrá ser un ejemplo infantil ficcionario, el hombre por naturaleza le hecha la culpa a otro, caso Eva con Adan, Cain con Abel, Moises al Faraon, Churchill a Hitler, siempre hay en medio un culpable que no queremos reconocer y ese es el que llevamos dentro y contribuye a que el "enemigo visible" el que te joroba cada día con cada cadena o vaya a saber con que otra maniobra en cualquiera de sus titirerías adoptadas como poderes en este país salen con una jugada y una cortina de humo para minimizar el efecto NORMAL de un gobierno cuando sabe que las cosas no salen a pedir de boca, pero insisto, te hecho la culpa a tí porque escribiste primero lo que yo pensaba y ahora me tocó tener que decirtelo en el recuadro de comentarios... envidioso!!

Jaja..

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