26 de septiembre de 2010

Información en las Elecciones Parlamentarias 2010

De toda la información que correrá en la internet el día de hoy, les recomendaría chequear la iniciativa de CoverItLive que ha promovido la periodista Iria Puyosa y un buen grupo de amigos y colegas. Puedes acceder haciedo click en el botón de PLAY.



21 de septiembre de 2010

Tecnología malcriada: Frankenstein a la mano


Esta mañana vi a una mujer entaconadísima bajar las escaleras del centro comercial con un bebé en brazos, de unos 3 meses máximo. Y la mujer no solo bajaba las escaleras, sino que además iba con la mirada dividida entre los escalones que difícilmente veía y el celular en el que escribía algo. Me dio terror la imagen, ¿cómo acabaría la escena si la mujer "pelaba" un escalón? ¿Qué podría haber sido tan importante que no podía esperar a llegar a planta? Tan peligroso bajar las escaleras con bebé en brazos mientras escribes en el celular como cuando escribes en el celular mientras manejas. Las consecuencias pueden igual de catastróficas. Y la mujer lo sabía, pues cuando pasé a su lado atajé el comentario que le hacía a su amiga: "..me da un pánico que me pase lo que una amiga que se cayó...".

Y entonces uno se revisa un poco y se da cuenta que una herramienta tecnológica maravillosa como el celular se vuelve contra uno. Es nuestro Frankenstein moderno: la tecnología que se apodera de nosotros y de nuestra voluntad. Como en la película Matrix, Neo se preguntaba cómo había sido que las máquinas comenzaron a utilizarnos a nosotros cómo herramientas? Viendo a esta mujer luchando con los tacones, la escalera, el bebé en brazos y el celular pensé... así comenzó. Y me confieso, yo también he sucumbí alguna vez a la idea de escribir un SMS muy breve mientras camino, o manejo, de esos de "sí" o "no". ¿Qué daño podía causar? Respuesta obvia.

Se me ocurre que podemos, si lo pensamos tan solo un poco ponerle límites a la tecnología, cómo se los ponemos a nuestros hijos cuando nos solicitan atención en momentos en los que estamos realmente ocupados, y les decimos "No hijo, más tarde, ahora no puedo". Mientras estamos en marcha en el carro y suena el aviso de mensaje, podemos esperar a detener el carro en nuestro destino (Nota mental: superar la tentación del semáforo rojo). Mientras atendemos a un cliente, podemos esperar a que terminemos con todos los clientes (¡medidas extremas e impopulares!), y otros tantos ejemplos, que puden resultar cliché, pero aún posibles.

Es el tema de la "obligación a estar disponibles", de la que hablaba Renny Gleeson en aquella charla TED sobre trucos antisociales con celulares. Nada es tan urgente que no pueda esperar un par de minutos, quizás 20. Nadie nos retirará de su lista de amigos si no atendemos una llamada o devolvemos un mensaje inmediatamente si estamos en una actividad que requiera nuestra total atención. No los perdimos en los años en los que el celular no existía, no los perderemos ahora. Más importante que eso, es más seguro no estar tan disponibles y darle a la tecnología su puesto, y no convertirnos nosotros en la herramienta... como con los niños malcriados.

20 de agosto de 2010

Cada quien tiene su página de sucesos

Tal como me lo envió por correo, me tomo la libertad de publicar este artículo de Luisa Pernalete, de Fe y Alegría sobre la inseguridad que ni siquiera sale en las páginas de sucesos, y por supuesto ni siquiera alcanza la censura:

"He estado pensando en la posibilidad de que los periódicos eliminen su página de sucesos. Sería bonito, pero no porque se esconda o maquille la realidad sino porque esta haya cambiado, que nos dieran como noticia, por ejemplo, que el día anterior no hubo ninguna muerte violenta en el país. ¡Sería una gran noticia para la primera plana! Hay que trabajar duro para esa utopía. Pero en estos momentos no variaría nada que la prensa diaria dejara de tenerla, pues cada venezolano tiene su propia página.

Estoy pensando en las historias, que queriendo y sin querer, recojo cada día. – “Yo veo armas desde hace años, profe. Cerca de mi casa viven unos miembros de una banda y ellos salen con sus armas como si nada” -, me contó un adolescente en San Félix hace poco. Ahí está su página. “Yo vi una noche como violaban a una mujer en el terreno baldío frente a mi casa. Fueron tres. De ella no supe mas, pero a los violadores los veo a diario caminando por el barrio”. Ahí está su suceso, grabado en la memoria. “Yo he visto este año tres muertos por balas”, empezó su historia un pequeño de quinto grado, ¿tendrá 10 años?, tal vez menos, y añadió “el último que vi, todavía temblaba”, detalló. Esa fue su página, sin necesidad de fotos. Una prima, de Maracaibo, me contó que su hijo, de tres años, ya ha presenciado dos veces atracos a mano armada, su padre ha sido

víctima del hampa andando con el pequeño. Este no sabe escribir aún, pero ya tiene su página. Con los cuentos de los taxistas, ya podría yo escribir un libro: cada uno tiene un suceso casi a diario. Pienso también en la maestra Ana, después de varios atracos en los buses camino a la escuela, ha quedado traumatizada, y la última vez, se tiró por la ventana de la unidad. Asiste a consulta con un pisicólogo. Esa tiene varias páginas, ninguna ha salido en prensa. Diecisiete adolescentes me dijeron que oían tiroteos en su comunidad todas las noches, y más de una bala suelta ha llegado a su objetivo: matar a alguien. La muerte violenta sale en los diarios, pero los tiroteos, alimentados con armas de fuego, no salen, no se ven en fotos, pero los niños y adolescentes los oyen. Yo tengo la mía: los pupitres vacíos de los alumnos y alumnas, que han muerto por balas. Incluye el dolor de sus madres y los de sus compañeros de clase. En realidad tengo varias páginas.

En fin, puedo escribir un diario completo con puros “sucesos”.

Tal vez tengan razón: no hacen falta las páginas de sucesos en los periódicos, cada venezolano tiene la suya, con el agravante de que los números son respaldados con nombres, rostros e historias. No requieren fotos.

Luisa Pernalete"

La imagen fue tomada del blog avionesamarillos.blogspot.com

10 de agosto de 2010

¿Cuál en tu sueño, hermano?

"¿Y tú estás metido en esto por un juego de fútbol?", le pregunta un malandro a Daniel, el hermano menor que ha conseguido la oportunidad de jugar para el Caracas Fútbol Club, y que a la vista de todos está haciendo un sacrificio incontable para lograrlo. Daniel se está callando un secreto sobre una tragedia familiar, cosa que a cualquiera le podría parecer increíble, incluso egoísta. De hecho, cuando su hermano Julio se lo echa en cara ("Ahí tienes tu sueño, hermano"), ni siquiera nosotros, espectadores que conocemos el secreto y la motivación bienintencionada de Daniel, sospechamos el alcance de tamaño sacrificio.

En "Hermano", de Marcel Rasquín, se enfrentan el cortoplacismo y la visión a futuro de lo que puede ser nuestro bienestar. Acostumbrados como estamos a resolver lo inmediato, a "apagar incendios" como decimos, perdemos de vista que para lograr cambios significativos en nuestra calidad de vida pasa también por realizar grandes sacrificios, y hacer lo correcto. Creo que el ejemplo más claro que me viene a la mente es el pago de "matracas" a los fiscales de tránsito: es más fácil pagar la matraca que pagar la multa (que además tenemos merecida para no tener nuestros papeles en regla). Pero podemos encontrar cientos de casos que aplicarían.

Lo difícil es superar la expectativa de ver los resultados del sacrificio -que para nosotros es significativo- a corto plazo, y de pensar que si no vemos concretado el bienestar para nosotros mismos, pues, no valdrá la pena, lo cual nos entrampará en un círculo vicioso del que es muy duro salirse. Por eso me gusta la propuesta de "Hermano", y la posibilidad de hacer lo correcto más allá de nuestras cuotas de comodidad. Es posible que los cambios no los veamos inmediatamente, pero definitivamente estaremos construyendo un mejor lugar para vivir para los que vienen.




NOTA: Este post fue publicado originalmente en el blog El Ritual, donde estoy publicando lo que me gusta de las películas que veo.

5 de agosto de 2010

Nadie Tiene la Culpa de las normas odiosas en los comercios (Podcast)

¿Qué pasa cuando queremos entrar con comida de McDonalds a la sala del cine y no nos dejan? ¿Está bien eso, o es un atropello? ¿y cuando nos piden que dejemos nuestros bolsos en un estante a la entrada de la tienda? ¿Vale tratarnos a todos como delincuentes en potencia, o no hay otras medidas de seguridad más cordiales para con los clientes?

De esas normas odiosas estuvimos conversando con Aiskel Andrade, abogada y politóloga, a ver si hay alguna manera de conciliar el derecho del cliente con el derecho de la empresa, un tema que a veces no es tan sencillo de resolver... y a veces ni siquiera nos damos cuenta de que tal conflicto de derechos existe. Pero bueno, al fin y al cabo nadie tiene la culpa...

Nos presenta nada más y nada menos que Frank Carreño, venezolano, locutor y actor de doblaje, creador de la academia Voces de Marca, y a quien puedes seguir en @vocesdemarca para enterarte de castings de voces, talleres y artículos de capacitación en radio. ¡Recomendado!

NOTA: Para escuchar el audio solo tienes que hacer click en el título de este post.

PD: El sugestivo aviso de prohibido prohibir lo tomamos de elzahnirreal.blogspot.com

27 de julio de 2010

El dedito de María Corina Machado

Esta mañana conversaba vía twitter con Arnaldo Espinoza sobre la campaña de imagen publicitaria de María Corina Machado, y me compartía una máxima sobre piezas publicitarias difícil de refutar: "Es una mala campaña cuando al verla se te ocurren 200 chistes":


Fuera de broma, el diseño es comunicacionalmente chocante. Podríamos hablar de que hay mucho blanco y resulta un tanto plano -bastante plano, en realidad-. La postura de María Corina está ligeramente inclinada hacia adelante, luce cansada, contando que tiene tan poco maquillaje, pero que aunado al hecho de que todo es blanco, más que "fresca y natural" parece eso, cansada, repito. El dedo que muestra es del brazo que está más al fondo, pierde fuerza; voy a caer en lo del dedo ahora, pero suponiendo que fuera el mensaje más adecuado, el dedo debería ser de la mano que está más al frente (el de su brazo izquierdo). Las letras "¡por aquí!" pierden fuerza, primero porque están montadas en la imagen de María Corina y no parecen tener su propio espacio de lectura; y repito, "suponiendo que ese fuera el mensaje más adecuado" yo lo pondría en ¡MAYÚSCULAS! porque es el mensaje que de cierre. Podríamos seguir con el público meta de la campaña: ¿es el elector ya cautivo, es el ni-ni que nadie quiere cautivar, es Chávez? En fin, podríamos hacer desguace con esta pieza.

Pero voy con "el dedo", el "por aquí" y "los 200 chistes" de @Naldoxx. Un candidato mostrándole "el chiquito morao" al comunismo es una idea graciosa, un tanto ambigua por el obvio meta-lenguaje del "chiquito morao", pero graciosa. Osada. Pero si el candidato fuera Er Conde del Guácharo, Claudio Nazoa, Laureano Márquez, que son unos tipos dados al humor... no María Corina, ella no es graciosa, ni simpaticona, ni echa broma en sus apariciones en los medios. No digo que salga con cara de brava, frunciendo el ceño. Puede ser más fresca, pero no una "tipa graciosa e irreverente". Sus asesores de imagen y publicistas deberían saber eso. Por lo tanto, cuando María Corina Machado hace campaña mostrándome el "chiquito morao", sigue siendo osado, pero a mí, inmediatamente me hizo recordar una cuña de otro buen amigo argentino, periodista y publicista, que formaba parte de una campaña para motivar la participación ciudadana:



Ojo, nada en contra de María Corina Machado... el rollo son sus asesores de imagen y jefes de campaña a quienes se les fue este, a mi juicio, pequeño desatino publicitario...

20 de julio de 2010

¡¡¡Cambiadores del país, uníos!!!

Llegaba ahora a casa y en el estacionamiento del edificio veo a un grupo de chamos de bachillerato, y a pocos metros de donde estaciono mi carro está uno de ellos, medio escondido por un árbol no muy grueso, orinando la pared. Como no es la primera vez que algún amigo de vecino (de bachillerato o bastante más grande además) utiliza la pared del estacionamiento como "aliviador de urgencias", me bajo y voy hacia el grupo a esperar al "orinón", que se tardó más para sacudirselo, guardarlo y caminar de vuelta que borracho despidiéndose.

Luego de un cordial "buenas tardes", la pregunta obligada era saber si el amigo tenía algún problema de esfínteres que justificaba no haber ido al baño de la casa del vecino en un tiempo no mayor de un minuto que era el lugar más apropiado? La primera respuesta del vecino, instintiva como cuando uno lucha por la supervivencia, con los ojos moviéndose rápidamente buscando una ruta de emergencia: "Sí, yo le dí la llave de la casa para que fuera, pero no sé por qué no fue". Antes de que pudiera decirle que igual iba preso, otro de los compañeros tomó la palabra y respetuosamente dijo: "Señor, usted tiene razón, no es el lugar y no hay excusa. Disculpe." Acepto la disculpa y les comparto un par de palabras sobre cuidar el lugar que nos es propio y me voy.

Recordaba que cuando trabajaba en los talleres de ALER compartiendo temas de Comunicación y Desarrollo, un punto central del enfoque era el amor por el lugar. El amor por el lugar no era ese argumento -en muchos casos llega a ser un cliché- de que se está en el mejor país del mundo, sino que el simple hecho de que es el lugar donde se vive, donde tenemos que salir adelante, criar a nuestros hijos, etc. vale la pena cuidarlo y participar activamente para que sea, si no el mejor lugar del mundo, sí el mejor lugar posible. Por supuesto, resumido en 2 líneas.

No es la primera vez que lo digo, pero cuando nos quejamos de los gobiernos, de los políticos, del alcalde o de la junta de condominio, ¡y rogamos al cielo para que los cambien para que todo se arregle! perdemos de vista que nosotros también somos "parte del paquete"... que hay que cambiar. Creo que algo urgente es cambiar nuestro sentido de pertenencia al lugar, al más cercano, a nuestra casa y los espacios que compartimos con los vecinos. ¿Cómo permites que un amigo venga a orinarte las paredes de TU edificio? ¿Cómo le permites a un amigo que deje las botellas de cerveza tiradas en el jardín que es TUYO y de TUS vecinos? Y podríamos seguir preguntando...

Una vez que superamos eso, ah, entonces comenzamos a querer otros espacios, y tenemos una conciencia real de cómo y por qué exigirle a la junta de condominio, al alcalde, a los políticos, al gobierno que cuiden al edificio, la ciudad, al país. Porque los cambios no van a venir por decreto desde arriba. Podrán venir mejores leyes y políticas, pero eso de nada sirve si nosotros mismos no cambiamos nuestra relación con el lugar donde vivimos, desde detalles como éste del amigo "orinón" de mi vecino.

¿Podemos comenzar cambiando eso?

PD: La escultura es del checo David Cerny en República Checa, tomada de http://www.taringa.net/posts/arte/3175091/20-Curiosas-Esculturas.html

1 de julio de 2010

¡Prohibido Olvidar!

Menos mal que la cartulina marca abajo el "BsF" para que nadie diga que es una foto vieja. Esta quincalla en Puerto Ordaz tiene una torre así de grande de muñecos de goma del mismísimo Carlos Andrés Pérez, y para más "inri" en la cajita se lee: "EL PRESIDENTE".

¿Con qué oscuras intenciones un comerciante coloca a la venta -a estas alturas- muñecos de CAP? ¿No es curioso que en toda la tienda no tengas muñecos de Chávez, o Miranda, ni siquiera de Irene? Para mí es franca, abierta y sin embargo sutil conspiración. Confieso que cuando entré a la quincalla buscando un regalo para el cumpleaños de mi hija y me encontré con "la torre de Carlos Andrés" no pude evitar pensar: "Con los adecos se vivía mejor"... y enseguida dije: "hasta que por fin se pusieron malucos en la oposición, ¿no?", y entendí: No será posible cambiar a este gobierno si las nuevas generaciones no tienen un patrón de comparación.

Así como el cuidado ambiental, las normas de cortesía, los buenos valores se afianzan mejor en la niñez, pues no podemos permitir que se olviden que alguna vez alguien más gobernó este país... dos veces (¿no sacaron nunca un muñeco de goma de Caldera? ¡Ah! Porque Caldera nunca fue juzgado y preso... Irene tampoco fue juzgada y presa y tuvo su muñeca, sí, pero no fue Presidente... en fin, ese no es el punto). Es una estrategia muy loca, pero atrevida. Por eso no creo que venga del seno de los partidos de oposición, ni siquiera del mismo CAP. Pero es bueno saber que hay gente en la base que ya entendió cómo es que vamos a cambiar la política en este país. ¡Yo brindo por eso!

Lamentablemente Sofía no cambió la muñeca que llora para que le pongan el chupón por el Carlos Andrés que insistí en ofrecerle como regalo, que además costaba "populistamente" más barato. Pero ya encontraré una excusa... ¿el Día del Niño, tal vez? En fin, sé que hago mal dando estas pistas y echar la estrategia abajo. Solo espero que ni el Indepabis ni la Lopna adivinen cuál es esta tienda conspiradora... ¡Prohibido Olvidar!


21 de mayo de 2010

Lo que el hábito hace del monje

Me invitaron a conversar sobre nuevas tecnologías, redes sociales y periodismo en el 10mo Encuentro de la Comunicación de la UCAB Guayana, que este año coincidió con la Semana Cultural de los Estados Unidos. Antes de mí habló Stephen Coon, sobre el mismo tema de las nuevas tecnologías y la ética periodística. En mi caso, la conversa fue sobre cómo pueden afectar las nuevas TIC's y redes sociales nuestras prácticas periodísticas, para caer en el tema del periodismo profesional y el periodismo ciudadano, riesgos y posibilidades para ambos.

Aquí está:

26 de abril de 2010

Nadie Tiene la Culpa de que el Mundo se Acabe en el 2012 (audio)

Comenzamos el podcast de esta semana (¿o de la semana pasada?) con la Prof. Juanita Bucholz con una brevísima reflexión de lo que significa el 19 de abril para los venezolanos, hoy en día. ¿Día de la Independencia o mejor necesitamos un poco de Dependencia?
Para iluminarnos un poco al respecto, acudimos a algunas máximas de Confusio (ojo, no es el filósofo chino Confucio, este es Confusio, el que inventó la "confusión") que compartimos el año pasado del libro "Animal de Radio" de los argentinos Lalo Mir y Carlos Barragán. Es decir, un pequeño dèjá vu, jejeje.
Y entonces le caímos al tema del ambiente, con Liliana Castaño, que es periodista especializada en el tema. Porque de hecho, puede que los periodistas tengamos un poco de responsabilidad en pintar un tema ambiental en el que parece que ya no hay nada qué hacer para revertir los desastres ambientales. ¿O sí? En medio de la conversa escucharemos un par de cuñitas sobre el tema que hicimos Jorge Gorostiza (Argentina), Tamara Rodríguez (Río Caribe), Roger Henríquez (Maracaibo) y yo mientras dirigíamos un taller de Producción de Radio Ambiental para Fe y Alegría, hace ya como cuatro años.
Bueno, esta vez nos presenta Jogreg Henríquez, periodista y profesor universitario en la UCAB Caracas, a quien puedes escuchar todos los días con su resumen de La Prensa de Venezuela, y a cualquier hora, porque es un podcast. Jogreg además, se da el tupé de develar quién tiene la culpa... Ni en los viejos amigos se puede confiar...

NOTA: Para escuchar el audio solo tienes que hacer click en el título de este post.

19 de abril de 2010

Nadie Tiene la Culpa del Stress que Cargo... (audio)

Comenzamos este episodio con lo del Bicentenario recomendándoles ver la película La Historia Oficial, que no tiene nada que ver con el Bicentenario (ni con que la Kirschner haya sido la oradora de orden en el acto solemne de la Asamblea), pero ahí la trajimos "jalada de los pelos" (lo cual sí tiene que ver con que la Kirschner haya sido la...).
El tema es que tampoco hay que estresarse mucho, Ana Patricia Escobar nos conversa sobre la psiconeuroligüística para superar el estrés y entender que cuando uno dice "no eres tú, soy yo" realmente "soy yo" el del problema, es la fija. Como cuando te roban la tapa del carro en un estacionamiento, y en el otro llega "el mi tío" y te ofrece conseguirte una tapa para mañana y uno le dice "Dale"... el del problema es uno.
Esta semana nos presenta el gran Fósforo Sequera, músico y radialista, que lleva desde Valencia el programa de música "La Caja del Fósforo" y además también puedes escuchar en el podcast Entra en Clave.

NOTA: Para escuchar el audio solo tienes que hacer click en el título de este post.

17 de abril de 2010

El día que se acabaron las alcabalas.

Aquel funcionario público al que se le ocurra algún día acabar con la matraca de cuerpos de tránsito o policiales, tendría que obligatoriamente acabar con las alcabalas. Las alcabalas son la tentación para matraquear que el Estado le ofrece a cualquier efectivo de seguridad, sea honesto o no. Como decía la abuela: "es la oportunidad que hace al ladrón". Y ojo, más fácil que apostarle a la rehabilitación de los corruptos mediante charlas, terapias psicológicas, limpieza anti-corrupción, es simplemente eliminar estas oportunidades (o por lo menos una de ellas, que es la alcabala).

¿Qué haría yo? Pondría a funcionar la automatización en la que se viene trabajando en el Instituto Nacional de Transporte y Tránsito Terrestre, pero no para burocratizar trámites. Imagínense que mi nombre está en una base de datos (que ya lo está, de hecho), y a mi nombre están asociados los documentos y trámites que tengo con el INTTT (licencia de conducir, vehículos registrados, pago de trimestres, documentos que ahora mismo se gestionan de manera digital). Incluso los certificados médicos podrían pasar a ser digitales, se me ocurre. Como estos documentos están en un sistema, podrían hacer cuenta de los tiempos de vencimiento de cada uno y tenerlos ahí registrados. Cuando llega el tiempo de vencimiento, el sistema te lo indica, y depende del caso emitirá automáticamente la correspondiente multa, hasta que el usuario vuelva a estar en regla.

Así, no necesitarías la persecución en las alcabalas a ver si estás en regla para matraquearte, porque el sistema ya te tendría registrado con tu falta. Por supuesto, en este caso ¿cómo se presiona al usuario a ponerse al día? En un sistema interconectado una persona con documentos fuera de norma no puede tramitar servicios relacionados al carro sin estar al día: compra-venta, revisiones, seguros, etc. Creo que sería un contrapeso suficiente: tienes derecho a documentos de tránsito y a recibir servicios de trámites, pero tienes la obligación de estar al día, nadie te persigue, pues no hace falta, con un sistema que no permita bajo ningún comando saltar la norma (que es otro asunto para pensar, pues el sistema es manejado por personas, y de anteojito me imagino, ya no la matraca sino el soborno de los multados, que es otro tema también).

El cuento es que el día que se acaben las alcabalas -haciendo un buen uso de la tecnología en la intermediación instituciones-ciudadanos- es posible que matemos varios pájaros de un solo tiro: la disminución de la matraca, la reivindicación del trabajo de al menos dos cuerpos de seguridad ciudadana, y también comenzar un buen trabajo por la responsabilidad de los ciudadanos frente a la cultura de la legalidad en lo que tránsito de refiere, por lo menos.

Nota: Foto tomada de El-Nacional.com, de un foto-reportaje sobre el nuevo sistema de multas por internet que comienzan a usar los Fiscales en Caracas, cosa que creo que es buena para verificar el estado legal del conductor y el carro, pero abierto par la matraca igual.

23 de marzo de 2010

Más de cien motivos

Cada vez que escucho We Didn't Start the Fire de Billy Joel tengo la misma sensación de estar viendo el video por primera vez, y la piel se me pone de gallina, como dicen. Esa enumeración interminable de quienes hicieron la historia de los Estados Unidos (y buena parte del mundo, nos guste o no, depende del caso), de políticos, músicos, deportistas, actrices, visionarios, delincuentes, escándalos y demás especies del ramo, para exponer el sencillo punto de "ey, no estamos al pedo aquí", como dicen los amigos argentinos.

Pues el mismo efecto me causa esta canción de Joaquín Sabina, con la cual hoy casualmente me topé de nuevo. Sin embargo, Más de Cien Mentiras, me lleva un poco más lejos, y en momentos en los que uno puede deprimirse del curso que llevan los días nos da una cachetada de realidad y nos recuerda la maravilla en la que andamos metido, y todo lo que tenemos a nuestro favor. Entonces, ahí es cuando se me pone la piel de gallina, de nuevo.

22 de marzo de 2010

Nadie Tiene la Culpa del Internet (audio)

A estas alturas, Chávez hasta un blog va a tener y la internet "es ley" (sí, eso lo sabíamos). Pero la semana pasada estábamos todos con el ojo puesto en una posible Ley para controlar la internet (que no es la ley a la que ahora se refiere el presidente). Por ahora las cosas volvieron a su cauce "normal", sin embargo, siempre es bueno escuchar a Luis Carlos Díaz, periodista, bloguero y formador de periodismo digital y ciuadano, porque uno nunca sabe por dónde salta la liebre.
También conversamos con Yimmi Castillo, que también es periodista, y no tiene reparos en identificarse como Ni-ni, sin embargo propone que retomemos el término "independiente", para dejar la perseguidera con las etiquetas políticas, que ya tenemos bastantes. Una pequeña reflexión para políticos en campaña en tiempos ¿de cambios?
Para terminar, esta vez escucharemos a Miguel Ríos y su clásico Generación Límite, una pequeña canción ideológica en tiempos ¿de cambios? (ah, perdón, ya eso lo había escrito... mmm).
Este episodio lo presenta Guillermo Amador, conocido en los bajos fondos como @Modulor, productor del podcast Las 5 de la Mañana, que ahora es lo transmiten en España en una radio local (es decir, que caché el nuestro).

NOTA: Para escuchar el audio solo tienes que hacer click en el título de este post.

17 de marzo de 2010

Cosas que extraño del cine...

Vamos, gente mala conducta en el cine siempre hubo, y hay que decir que antes eran peores. Los multicines, por alguna razón, acabaron con las patotas de adolescentes que en mis tiempos hacían guerra de cotufas y papel toilette durante la proyección. Lo más salvaje que recuerdo en un cine de Puerto Ordaz, en el viejo Cine Altamira, fue un osado que explotó un cohetón que gracias a Dios no dejó nada qué lamentar. Sin embargo, algo que extraño profundamente es la figura del vigilante de sala. El vigilante de la sala, que podían ser varios, ayudaban a ubicar a la gente cuando la película ya había comenzado y no se veía con claridad cuáles o cuántos puestos estaban libres. Pero también aparecía cuando el desorden se salía de lo normal. Iba con la linterna y alumbraba al fastidioso y le pedía orden; si la persona insistía, pues iba una segunda vez acompañado de un personal de seguridad y lo sacaban de la sala (aplausos de la gente incluidos).

Pero el concepto de "autoridad" en este país está en crisis desde hace mucho, y esta crisis está validada desde cualquier flanco. La figura de autoridad que solía ser el vigilante de sala ya no existe. Lo cual no quiere decir que no haya "gente encargada de la sala". Ahora son un par de chamos cuyo mayor trabajo es verificar los tickets para entrar y al final recoger la basura y limpiar la sala. Sin contar que a veces es a ellos mismos a quienes hay que pedirles un poco de silencio, pues entran a mitad de función gritándose unos a otros, jurando que en la sala nadie los escucha (pues sí).

Sí bien lo más de lo que nos podemos quejar ahora es de la gente que habla a todo volumen, que recibe y hace llamadas por celular, que va comentando la película como si los demás no la estuvieran viendo, etc. la verdad es que siguen siendo molestos, pero ahora "el cine" no hace gran cosa. Y aunque es muy buena la iniciativa de los videos instruccionales al inicio de la proyección, nadie, nadie le para a Trece ni a Sabrina Salvador. Se me ocurre que la gente le prestaría más atención a alguien de carne y hueso que pusiera orden. No cuesta nada asignar a uno de estos chamos "encargados" por función, con instrucciones muy claras de cuándo y cómo actuar en caso de que algún ocioso le dé por molestar sistemáticamente.

Para eso hace falta educación, primero al propio personal encargado de las salas, luego al público, no solo para que colaboren con el buen comportamiento, sino también para exigir respeto, de buena manera y todo, pero exigir, y si fuera necesario, pues pedir apoyo a esta persona encargada en la sala. Incluso establecería como norma que el encargado le dijera al público antes de comenzar que estará allí en la sala para eso y se pusiera a la orden, y que eso es un derecho que uno adquiere cuando compra la entrada, no es un favor.

Lo cual nos lleva al punto de la falta de (educación para la) gerencia de las salas de cine, que creen que la entrada solo incluye la proyección de la película y la butaca. Pues es más que eso, seguro. Y un buen gerente lo sabe, y debería garantizar esas dinámicas que harían nuestra "experiencia cinematográfica" mucho más grata.

En serio, no es mucho pedir.


14 de marzo de 2010

Nadie Tiene la Culpa de que Dios no sea "bolivariano" (audio)

Chávez dijo esta semana que tenía que llover "porque Dios era bolivariano". Como si a Dios le interesara coger partido en esos temas. De todas maneras, el Presidente llega tarde en sus afirmaciones sobre Dios, porque ya el año pasado hicimos esfuerzo periodístico sin precedentes para conversar con Dios en el programa y aclarar algunas cosas sobre política, eventos de la naturaleza, y por supuesto nacionalidades divinas. nos parece oportuno volver a escucharlo, de repente y Chávez se entera (y no creo que le guste lo que Dios tiene como respuesta). Vale, que el esfuerzo periodístico fue adaptar las respuestas que Dios le dio al periodista y humorista brasilero Jo-Soares a una conversa más criolla. Pero vale igual, ¿no?
De paso, hablamos con la Prof. Luisa de Arcila sobre los griffin de "Soy Buen Ciudadano" que tienen los vidrios traseros de los carros en Puerto Ordaz, y con la Dra. Hilda Zerpa sobre un par de cosas del cáncer de mama, que entre otras cosas dijo que uno de los factores que inciden en la aparición de este cáncer en mujeres cada vez más jóvenes están la mala alimentación y el estilo de vida tan presionante que llevamos hoy día. Por eso, échenle una oída a la canción de Jesús Ruiz con la que terminaremos el podcast de esta semana.

Nota: Para escuchar el audio, tienes que hacerle click al título de este post.

7 de marzo de 2010

Nadie Tiene la Culpa del Zapping (audio)

Teníamos que hablar del Plan de Emergencia Familiar que nadie tiene, del aniversario de Fe y Alegría, de estrategias para combatir la violencia con la paz, de cómo no volverse loco ni antisocial con los "followers" y los "unfollowers" del twitter, y además poner musiquita. Pues acudimos al recurso moderado del zapping, y ponemos un poquito de cada conversa interesante que tuvimos esta semana en el programa. Es decir, antes de que usted cambie de podcast, nosotros cambiamos por usted ;-)
Nos presenta Teo Jansen (a.k.a @mynameisteo), amigo, periodista y podcaster de MixDown (que dígase de paso, es le 25to favor que me hace).


Nota: para escuchar el episodio desde aquí, haz click en el título de esta entrada.

2 de marzo de 2010

Nada es fácil...

No estoy inventando el agua tibia con esto. Hacer cualquier trámite en registros y/o notarías, o por lo general en cualquier institución pública, es un dolor de cabeza. Incluso aquellos servicios de solicitudes por internet, que están muy buenas las inicativas, un caché tecnológico, pero como dice un amigo, aquí logran burocratizar hasta un software.

Más que llover sobre mojado con una experiencia, que es la misma que puede tener usted, me gustaría simplemente proponer "un par" de "mejoras" que harían de nuestros trámites, ya no digo más cómodos, sino también más humanos:

1. Locales más adecuados. Creo que la situación es la misma en la mayoría de las ciudades. Los registros y notarías son locales bastante pequeños para la población que atienden. Yonosécuántaspersonas atendiendo al público en una misma oficinita, hasta de pie porque no hay dónde sentarse. Todos haciendo colas que se cruzan y confunden, que se salen del local y se extienden en algunos casos por escaleras y hasta afuera del edificio. En fin. Qué cuesta conseguir UN SOLO EDIFICIO, con espacios amplios para el archivo, para los funcionarios que atienden (que puedan sentarse decentemente), que haya espacio para hacer colas (que es otro punto), y donde estén centralizadas todas las oficinas de notarías. Y cuando digo un edificio, es uno pensado para eso, no repetir el caos con locales comerciales planificados para oficinas particulares, que es lo que tenemos ahora.

2. Digitalizada. Ok, de repente cuesta poner todo lo ya existente y lo viejo en digital (que no imposible), pero si ya tenemos computadoras tengamos un software que automatice los formatos, y que no sea "MS Word". Un software que tenga los formatos automatizados, con código de llenado automático (como cuando uno pone la cédula en el CNE y aparecen todos tus datos), y que guarde el documento en una base de datos fácil de recuperarlos (y repito, no es que lo hicieron en Word y guardaron el archivo, hablo de una base de datos con todas las de la ley). Por ejemplo, con esto dejaríamos de perder tanto tiempo para "renovar" una partida de nacimiento y que ahora es una vulgar fotocopia del libro de actas, para la cual se tardan hasta un mes. Ni decir de las copias certificadas de documentos notariados.

3. En red. ¿Es posible que si yo realizo un documento legal en Puerto Ordaz y luego me mude a San Cristóbal, y necesito una copia certificada, pueda tramitarla desde San Cristóbal? Actualmente no. Si hay una base de datos digitalizada, y estamos hablando de un sistema nacional... no podría estar en red, accesible desde cualquier oficina del país?

4. Precios coherentes. Si bien para trámites de registro el servicio es gratuito, los trámites de notaría son ridículamente desproporcionados. En el primer caso, yo no tendría problema en pagar por un servicio que funcione. En el segundo caso, pagar 80 bsf por una copia con sello humedo que no incluye los timbres fiscales me parece un atraco (sobre todo porque además tienes que esperar tres días para que lo hagan). Uno de los beneficios de la tecnología es la reducción de costos, no solo para la empresa sino también para el cliente o usuario. Sería un sueño acabar con la "habilitación" de 200 y tantos bolívares para que te hagan una copia en un día...

5. Cajas que funcionan como caja. Uno entiende que la viveza criolla y la delincuencia haya presionado a que las cajas de notarías y registros no manejan dinero. Pero una vez más, un proceso que se vuelve contra el usuario, que tiene que hacer tres "viajes" por un mismo documento. Una caja es para manejar dinero. De repente si los trámites arriba enumerados se simplifican y los precios se sinceran la viveza criolla no encontrará lugar.

Lo dejaría hasta aquí por ahora. Son solo algunas ideas. La tecnología nos brinda oportunidades maravillosas para mejorar nuestra calidad de vida, que también se refleja en el modo en que accedemos a servicios públicos como estos. Como comencé, la inclusión de herramientas en línea y procesos digitales para realizar algunos trámites de documentos personales se aplaude, pero definitivamente debemos superar trabas que vienen de nuestra propia cultura burocrática, para que la tecnología cumpla su misión de hacer nuestra vida más humana y no al revés.

26 de febrero de 2010

Que Nadie Tiene la Culpa de cómo manejamos aquí? (audio)

Esta semana, entre otras cosas, valió la pena conversar con Rubén López, que es Jefe de Seguridad Vial en Edelca, con quien hablamos de cómo los guayaneses le estamos haciendo la competencia a los maracuchos en eso de manejar a las patadas. Hablamos de motivos, hablamos de posibles caminos para ver si mejoramos. Rubén se ha dedicado a dar talleres, cursos, conferencias, charlas en colegios, empresas y hasta cuerpos policiales y fiscales de tránsito de cómo manejar correctamente (que nos lo dijo, no es solo saber lo mecánico, sino lo más importante, las reglas del juego, la convivencia vehicular).
Con eso estrenamos nuestro podcast. Claro, y también metemos por ahí un par de pavosadas con las que nos divertimos un rato, jejeje. En esta oportunidad, nos presenta Félix Ríos, el @infelix, creador y administrador del portal Oyesto.com (en el cual también puedes suscribirte), y también lleva el podcast RADIOMEME que también recomendamos.


Nota: para escuchar el episodio desde aquí, haz click en el título de esta entrada.

10 de febrero de 2010

Todos adentro, #todosenred

Hemos escuchado últimamente el tema de la internet y las redes sociales en las discusiones políticas, con advertencias, amenazas y hasta líneas de acción para convertir esto en un campo más de "pelea política".

Un grupo de periodistas, docentes universitarios, investigadores, redactaron este manifiesto para sacar de ese "campito" politiquero el tema de la web, y promover la idea de la internet como espacio libre para acceder a la información plural (en cualquier ámbito) y lugar para el debate participativo.

Tal cual está publicado en Todos en Red (donde puedes entrar y dejar tus comentarios), lo copio y lo secundo:

Muchos debates en estos días tocan el tema del uso de internet en Venezuela; nosotros queremos proponer algunos puntos para esa discusión. Nuestra premisa es que Internet es prioritaria para el desarrollo de Venezuela, tal como establece el Decreto 825. Pensamos que es necesario trabajar juntos para:

* Impulsar políticas públicas para promover el acceso universal, no discriminatorio y abierto a las tecnologías de información y comunicación en Venezuela.

* Promover programas para que tod@s l@s venezolan@s cuenten con las habilidades necesarias para usar Internet para el desarrollo social, económico, propio y de sus comunidades

* Ampliar las garantías al libre acceso a la información a través de internet.

* Fomentar condiciones que promuevan el ejercicio de la libertad de expresión en internet, en un marco de autoregulación basado en la diversidad de opiniones y de múltiples visiones de los hechos, que puedan ser evaluados libremente por los usuarios de estos medios, y por las comunidades que generan y difunden información.

* Reconocer que Internet permite al usuario generar visiones alternativas más allá de las impuestas por los grandes medios de comunicación (privados y gubernamentales) permitiéndole interactuar con diversas fuentes informativas, incluyendo relatos no mediatizados de testigos y protagonistas de los hechos.

* Abrir oportunidades para que todos l@s ciudanan@s puedan usar la web social como espacio para el diálogo plural y democrático, sin exclusiones partidistas y orientado al consenso sobre el bienestar público.

* Reivindicar la info-alfabetización como un derecho social, dado que el desarrollo de destrezas informáticas que le dan al ciudadano mayores posibilidades tanto para aprender autónomamente, como para colaborar en proyectos colaborativos o colectivos.

* Demandar los aportes del Estado y la contribución del sector privado para el desarrollo de infraestructura de red y ampliación del acceso a la conectividad para superar la brecha digital que aún persiste en Venezuela.

* Reconocer que Internet no es un lujo sino un recurso clave para el combate de la pobreza y el logro de los objetivos nacionales de desarrollo.

* Rescatar la plena vigencia del Decreto 825 y que su espíritu democratizador guíe la legislación futura sobre acceso y uso de internet en Venezuela.

Hoy, cifras oficiales indican que 7,9 millones de personas -30% de la población total del país- son usuarios de internet en Venezuela (CONATEL, Ago. 2009). Queremos un plan nacional concertado que conecte a los desconectados para eliminar la brecha digital por edades, por regiones y por niveles socio-económicos en esta década.

Todos Adentro

24 de enero de 2010

¿Hasta qué punto la diversidad?

Cuando estaba en la universidad pertenecía a un experimento de canal universitario de circuito cerrado. Teníamos en esos días un problema de intervención en la Escuela de Comunicación Social: el decano había tomado la dirección de la Escuela e intervenía a diestra y siniestra cualquier actividad estudiantil que desde allí se apoyara, sin contar el régimen de chismes y persecución entre grupos de profesores que se armó. Desde el centro de estudiantes organizamos actividades, protestas, asambleas, conciertos "por la libertad de la Escuela", en fin. El primer enfrentamiento grande lo tuvimos luego de que el Decano nos llamara a los 3 estudiantes que éramos "jefes de área" de este canal universitario para decirnos que no se iba a transmitir nada sin que él personalmente viera todos y cada uno de los "chorizos de programación" que montábamos (imágínense, la programación semanal estaba organizada en 3 cassettes de VHS de 7 horas cada uno... ¿cuándo iba a revisar un Decano ese material? ¿Cuándo saldría al aire nuestro canal?). ¿Este hombre nos estaba aplicando censura previa en una Escuela de Comunicación? Fin de mundo.

Fuimos a una asamblea de estudiantes convocada por el mismo Decano con el centro de estudiantes y organizadores de otras iniciativas extracátedra. Pues los de Utv nos paramos al fondo con tirro en la boca y carteles de "Estoy censurado por el Decano". 30 chamos de 1er a 5to año contra el Decano, diciéndole en su cara que todo el apoyo que ofrecía en esa asamblea era mentira. El centro de estudiantes al final nos ofreció su apoyo, que contáramos con ellos, que les dijéramos qué teníamos pensado y ellos estarían para nosotros y todo el cuento. Era un momento de gloria para nosotros. La primera era una protesta (que según Robert Alonso, sería técnicamente una guarimba) sentándonos todos en el pasillo donde estaba el televisor de Utv frente al cafetín, sentarnos de manera de trancar el pasillo. Necesitábamos mucha gente, más de los 30 que éramos en el canal.

El asunto es que al momento de la protesta, era un jueves a las 2 de la tarde, fuimos a sentarnos en nuestro pasillo. Pero nadie llegó además de nosotros. De hecho incluso, de los 30 chamos que nos habíamos parado en esa asamblea, no llegaron todos, los que estaban se sentaron un rato, y luego se paraban para ir a comprar algo en el cafetín, los del centro de estudiantes nos mandaban a decir que "ya venían", en fin, desastre. Recuerdo la impotencia del momento, fui a los del centro de estudiantes -del cual yo formaba parte y además eran mis amigos- a decirles de todo, desde "faltos de bolas" hasta "traidores", en fin. El drama. Ese día lloré de rabia, de indignación, de impotencia. Por minutos (tal vez un par de días, confieso) convertí a mis compañeros de la representación estudiantil y del centro de estudiantes en mis "enemigos", porque, claro, me habían dejado solo en ese episodio.

Afortunadamente, la rabia se me pasó. Pero, en paso de la "rabia" a "volver", un par de buenos amigos profesores me pusieron en perspectiva algunas cosas sobre causas, protestas y compromisos, que en los últimos tiempos me ha tocado revisar de nuevo, y agradezco:

1. Identifica bien tu bandera de lucha, y no, un hecho puntual (Utv, en este ejemplo) no es una bandera. Una bandera tiene que ser algo que arrope más que una particularidad.

2. No todo el mundo se movilizará por tu causa particular de la misma manera, ni con la misma intensidad que tú quisieras, porque no todos son dolientes de la misma manera. Pero no son menos válidas las otras acciones que realicen. Cada quien va haciendo su trabajo.

3. En el peor de los casos, no te enfrasques en deprimirte por los que no se movieron, puedes enfocarte con los posiblemente pocos que sí acudieron a tu llamado. Dicho de otra manera, que los que no fueron a hacer lo que tú querías te impida ver a los que sí.

4. Las grandes multitudes animan, hacen bulla y son importantes, pero los cambios fundamentales, los hacen pequeños grupos que actúan en espacios concretos. Así funciona, y unos no quitan mérito a los otros.

Utv no volvió a salir al aire. Pero, en menos de un par de meses el Decano salió de la Escuela y el Consejo Universitario nombró a otro Director, que para "coincidencias afortunadas" habíamos sugerido en incansables reuniones con las altas autoridades de la universidad. Algunas cosas mejoraron, otras no. Vinieron tiempos más estables. El punto es que no importa cuánta gente acuda o participe en cada manifestación para cambiar las cosas.

Es que no hay una única manera de manifestarse Cada quien lo haga como mejor pueda o quiera. El que quiera marchar que marche, el que quiera escribir, el que quiera hablar, el que quiera hacer trabajo social, el que quiera militar en tal partido, etc. Creo que todas son válidas según quien las necesite. Y a nadie hay que perseguir porque promueve una u otra, o porque falta a una o a otra. Lo importante en todo caso es el compromiso para cambiar aquello que necesitamos cambiar cada uno, para que nuestros espacios mejoren para nosotros. Y con esa persecución "al que no protesta como yo quiero" no vamos a lograr mayor cosa.

Al menos, eso fue lo que yo aprendí...



PD. A mis buenos amigos de aquel movimiento estudiantil de la UCAB '96-97, los "adecos culturosos", jejeje. Un gran abrazo.

9 de enero de 2010

Varias cosas... (I)

Ayer me encontré con un amigo haciendo la cola para hacer la revisión del carro en la inspectoría de tránsito. Mientras esperábamos nuestro turno, me contaba del episodio en el que le robaron su carro, y una semana después 4 policías lo extorsionaron para entregarle su carrito medio desvalijado, con placas cambiadas, por 6 mil "fuertes", que no tenía y tuvo que pedir prestado, pues el carro no estaba asegurado porque este año le había ido mal y no tenía ni para la inicial, y el cuento terrible que escuchamos a diario. Más allá de las lecturas al tema del robo de vehículos, la corrupción y delincuencia policial, y todo lo que viene con el paquete, porque el tema no es blanco y negro, sin embargo, me sorprendió su corolario: "pero dentro de todo, aquí vivimos sabroso". ¿Cómo es la cosa? "Claro que sí, aquí uno todavía puede hacer lo que le da la gana". Y así es la cosa.

No importa lo que pase, lo que nos pase, lo que hagan mal nuestros gobiernos, líderes políticos, etc. O todos aquellos que sin ser gobierno hacen o dejan de hacer bien sus trabajos en detrimento nuestro (y ojo, que estamos re-cansados de escuchar los mil y un cuentos al respecto de los malos servicios y maltratos que recibimos de cualquiera que se nos pase por delante), y contando que también nosotros podemos estar del lado que maltrata a veces, que es nuestro día a día. Pero no importa si la mayoría de los servicios públicos o privados no funcionen o que nos pisoteen, porque en el fondo "aquí uno puede hacer lo que le da la gana", incluyéndonos. Ese es nuestro aliciente. Ese es nuestro encanto (por supuesto, añádale las mejores playas del mundo, el mejor clima, el Salto Ángel, la gente más noble, los Navegantes del Magallanes y los Gloriosos Leones del Caracas).

También es nuestra cuota de comodidad. Porque si por un lado me pisan, estoy seguro que tendré por donde salirme, saltando una que otra talanquera o dándole algo pa'l fresco a alguien. O en otro caso seré yo el que pise, y así balanceamos. Y las opciones de balance son muchas. Hace un par de días escribía en twitter que nuestra democracia es como una tranca por un semáforo dañado a la hora pico. No es que no haya democracia, como el semáforo, dañado pero ahí está. Y como el sistema no funciona, todos tenemos el mismo derecho a cruzar según cada quien pueda. A la hora de la chiquita, lo importante es que yo pase, no importa cómo, me quejo del semáforo, me quejo de todos los que están intentando pasar primero -igual que yo- y ahí podemos perder todo el tiempo del mundo. Y no, no hay manera de que mi buen amigo me convenza de que eso es "vivir sabroso".

Y no quiero decir con esto que debamos vivir deprimidos y frustrados con la vida, resignados y desanimados porque no hay quien viva en este país. Para nada. Lo que hay es que dejarse de terapias y palmaditas en el hombro. Lo que hay es que activarse, porque se me ocurre que mientras no seamos capaces de sacrificar esas cuotas de "comodidad" en favor de un bien común, y que ese cambio no va a venir por decreto de ningún gobierno o gerencia, y sí desde nosotros cuando dejemos de ver en cada atropello al otro y a uno mismo una "oportunidad", entonces esto comenzará a ponerse bueno y, quien quita, a vivir sabroso, como Dios manda.

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