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22 de marzo de 2010

Nadie Tiene la Culpa del Internet (audio)

A estas alturas, Chávez hasta un blog va a tener y la internet "es ley" (sí, eso lo sabíamos). Pero la semana pasada estábamos todos con el ojo puesto en una posible Ley para controlar la internet (que no es la ley a la que ahora se refiere el presidente). Por ahora las cosas volvieron a su cauce "normal", sin embargo, siempre es bueno escuchar a Luis Carlos Díaz, periodista, bloguero y formador de periodismo digital y ciuadano, porque uno nunca sabe por dónde salta la liebre.
También conversamos con Yimmi Castillo, que también es periodista, y no tiene reparos en identificarse como Ni-ni, sin embargo propone que retomemos el término "independiente", para dejar la perseguidera con las etiquetas políticas, que ya tenemos bastantes. Una pequeña reflexión para políticos en campaña en tiempos ¿de cambios?
Para terminar, esta vez escucharemos a Miguel Ríos y su clásico Generación Límite, una pequeña canción ideológica en tiempos ¿de cambios? (ah, perdón, ya eso lo había escrito... mmm).
Este episodio lo presenta Guillermo Amador, conocido en los bajos fondos como @Modulor, productor del podcast Las 5 de la Mañana, que ahora es lo transmiten en España en una radio local (es decir, que caché el nuestro).

NOTA: Para escuchar el audio solo tienes que hacer click en el título de este post.

20 de enero de 2009

Aprieta y gana (sin querer ofender susceptibilidades)

Siendo sincero, no recuerdo exactamente cuándo fue que Chávez se saltó la primera ley. Y no me refiero a algo en lo que no haya estado de acuerdo, o haya considerado una mala jugada. Me refiero a saltarse la ley en el estricto sentido de la palabra: "la Constitución dice que no haga esto, y Chávez lo hizo impunemente". Eso.

Pero sí me acuerdo de la primera vez que vi a Norkys Batista en aquel programa "Aprieta y Gana", de RCTV. Recuerdo que me llamó particularmente la atención que fue un desastre. Ahí no valían reglas. Ganaban los que hacían trampa -mientras más descarada la trampa mejor-, Norkys se dedicó a sabotear todos los juegos ¡y ganaba! Seguramente no fue la primera vez... pero es la que yo recuerdo con particular vividez. 

Por supuesto, no estoy insinuando ni por el asomo que Aprieta y Gana inventó el "hacer trampas" o "saltarse las reglas del juego" ni nada de eso, ni tampoco es la única responsable del tema. Ya éramos así. Digamos que siendo "Aprieta" uno de los programas más vistos de nuestra TV (si no el que más) para la época, pues es innegable su influencia como nuestro modelo de conducta, por supuesto de la mano "institucionalizadora" de nuestras figuras de gobierno (¡caramba!, ¿no seré exagerado?).

Lo peor de todo es que quienes son responsables de hacer cumplir las leyes y normas se hacen la vista gorda. Y no crean que me refiero solo al gobierno y sus organismos afiliados (Asamblea, TSJ, CNE, Fiscalía, ¿Contraloría?, etc.). Hablo del cajero del banco que no devuelve al que se coleó, por ejemplo, del profesor que castiga al estudiante que denuncia al que se copió, el fiscal de tránsito que convierte al culpable de un choque en inocente en perjuicio del chocado, los vecinos que murmuran de uno que reclamó que botaron basura en las escaleras, casos miles... 

Si puedo saltarme la norma, lo hago, es la premisa. Ah, porque además, parece que si la trampa la hago yo, no es tan malo (porque "todo el mundo lo hace"). ¿Y acaso  no hemos reconocido un cierto nivel de frustración cuando no hemos podido consumar una trampita por ahí? Como si hacer las cosas siguiendo las normas fuera malo.

Necesitamos otros modelos de conducta frente a las leyes. Reinvidicar a quienes lo hacen sin llamarlos "pendejos", a quienes a pesar de tardarse un poco más siguen las normas, a quienes aunque no saquen una tajada extra cumplan con su trabajo y nos den un poquito de justicia. De repente así ganaremos más todos, y sin apretar tanto.

7 de diciembre de 2008

¿Indefinida o continua? Esa es la cuestión...

Algo que considero muy característico de nosotros los venezolanos es no llamar a las cosas por su nombre, y andar "interpretándolo" todo dependiendo del caso y la conveniencia -y ahora también, de la posición política que profesas-. Mucho más intrincado es cuando además se trata de términos jurídicos. Ya citaba el P. Orbegozo en Fe y Alegría: en una guerra la primera víctima es la palabra.

¿Ejemplo de animal peludo? Golpe de estado o vacío de poder, guarimba, desobediencia civil o desestabilización, paro o sabotaje, cierre de transmisión o no renovación de concesión, y una larga lista. Por supuesto, ahora se nos presenta una vez más el rollo de cómo lo llamamos a esto: ¿reelección indefinida o postulación continua? Como yo no soy abogado, el término legal no es lo que me importa. Me refiero solo a lo que significan las palabras, tal cual se me vienen a la mente sus connotaciones. 

Cuando oigo que se trata de una "postulación contínua", pues me parece que no es algo nuevo. Prueba de ello son Andrés Velásquez, Rafael Caldera, José Vicente Rangel y hasta Manuel Rosales. Es decir, se lanzan (o lanzaban algunos) continuamente, una vez después de otra. La postulación, por supuesto, no implica elección del que se postula. Ciertamente, en caso de ser el presidente en funciones no implica la reelección, incluso para un segundo mandato como lo establece nuestra constitución actual. De hecho en nuestra constitución no se dice nada sobre "la postulación". Habla sobre "la elección" y "reelección". Así que, en concreto, para mí no es un asunto de "postulación" el que se propone aquí.

¿Qué pasa con la reelección? ¿Es continua? Pero claro que ya es continua. Porque el presidente puede ser reelecto una vez más y de inmediato, no necesita esperar un periodo intermedio como en la del '61. Eso ya la hace una "reelección continua", y además está definido el número de veces que puede ser reelecto: una vez, para un segundo mandato. Lo que sugiere el presidente Chávez es la posibilidad de no tener límtes en el número de veces que puede ser reelegido, y eso la hace una "reelección indefinida". De hecho, el mismo Chávez aludió al artículo que habla precisamente de la reelección, sugiriendo que podría quedar así: 

"Artículo 230. El período presidencial es de seis años. El Presidente o Presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida."

Tan sencillo. Lo que está sugiriendo es la "indefinición" del número de veces que puedes ser reelecto. Por lo menos yo estoy claro que se trata de la posibilidad de postularse para ser reelecto. No es para quedarse "indefinidamente" en el poder, literalmente hablando, pues no se está modificando el período presidencial, ni la forma de elegir al presidente. Así que la cosa es simple: lo que busca Chávez es una "reelección indefinida". ¿Por qué no llamarlo como es?
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PD: De la Real Academia Española:

indefinido, da.
(Del lat. indefinītus).
1. adj. No definido.
2. adj. Que no tiene término señalado o conocido.
3. adj. Fil. Dicho de una proposición: Que no tiene signos que la determinen.
 
continuo, nua.
(Del lat. continŭus).
1. adj. Que dura, obra, se hace o se extiende sin interrupción.
2. adj. Dicho de dos o más cosas: Que tienen unión entre sí.
3. adj. Constante y perseverante en alguna acción.
4. adj. Mat. Dicho de una función: Cuyo valor cambia gradualmente con el de la variable independiente.
5. m. Todo compuesto de partes unidas entre sí.
6. m. Allegado a un señor que le favorecía y mantenía. A él le debía fidelidad y obediencia.
7. m. Cada uno de los que componían el cuerpo de los 100 continuos, que antiguamente servía en la casa del rey para la guardia de su persona y custodia del palacio.
8. adv. m. de continuo. No es posible que esté continuo el arco armado.

4 de diciembre de 2008

¿Cuánto tiempo necesita una sola persona en el poder?

Siempre me gustó aquella explicación que usaba un padre capuchino en su prédica de por qué Jesús nos dió "el mandamiento nuevo". Decía que después de tres años de parábolas y todos los cuentos, Jesús vio que era inminente su partida, así que temiendo no tener más tiempo para que esta gente entendiera el punto central de su mensaje, casi en un acto de desesperación le resumió a sus discípulos de qué iba realmente la cosa: "ámense unos a otros". E insistió toda la noche en ese punto. No hizo ni la más mínima insinuación de saltarse los planes, de fugarse por ahí, nada. Simplemente aprovechó el tiempo que le quedaba para dejar claro el mensaje y las últimas instrucciones a los que quedaban. ¿Que estaba loco de ganas de dejar lo que estaba haciendo? Pero por supuesto que no. Apenas estaba empezando a recoger frutos y la cosa estaba comenzando a coger forma. Pero el punto es, que ese era el tiempo que tenía, y nada más.

Entonces, el cuento viene porque ya comenzamos a manifestarnos en contra de la enmienda constitucional para incluir la figura de la reelección indefinida. Les comparto dos piezas en vídeo que hemos preparado, seguro se irán sumando más.





12 de agosto de 2008

Las nuevas leyes de Chávez

Esta mañana intenté por tercera vez en una semana hacer la revisión del carro en tránsito terrestre. Para quienes leen esto y no saben, es un documento necesario para efectuar la venta del carro, y con la cual Tránsito Terrestre determina que el carro está en orden y a tono con la ley. Hay requisitos, tienes que depositar una cantidad en el banco, tienes que llevar original y copia del Certificado de Propiedad, de la hoja de contratación del seguro, de la cédula de identidad, y un recibo cancelado de servicio público. En la cartelera de tránsito están publicado también, que si el carro no está a tu nombre, tienes que tener una autorización firmada por el titular del carro, con copia de su cédula y número de teléfono para contacto.

Pues hoy estaba con todo eso, finalmente. A las 4 de la mañana me desperté y fui a hacer mi cola, para salir temprano. Cuando llegué ya había cinco carros delante. A las 6 y media de la mañana sale el incríble funcionario de Tránsito para organizarnos y revisar los recaudos, luego de lo cuál nos asignarían nuestro número de atendimiento. El cuento es que hoy, la "autorización firmada" tenía que estar ¡notariada!, cosa que no está escrita en ninguna parte dentro de los recaudos. Más de uno rebotaba. Yo rebotaba.

Trato de buena manera de hacerle ver al fiscal que en la cartelera no decía que era notariada, que ya el otro día otro funcionario me lo había dicho verbalmente, que con la autorización firmada y la cédula era suficiente. Pero no, su repsuesta es "y cómo sé yo que eso es verdad, y que el de la autorización es el dueño del carro?" ¿Pero para qué carajo es esa revisión? Si yo estoy mintiendo, y ese carro no le pertenece al que firma la autorización y tampoco corresponde con el titular del certificado de propiedad... entonces yo voy preso! Porque ese carro estaría robado, o falsificados los papeles... PARA ESO ES LA REVISIÓN, Y ESE ES EL RESULTADO QUE SE ESPERA DE LA REVISIÓN. ¿O soy yo el que no entiende cómo es la cosa?

A todas estas, la discusión era entre el fiscal y yo, al parecer, el único que estaba en esa situación, porque todos los demás que rebotaron estaban calladitos, a lo sumo movían la cabeza de un lado a otro, pero ninguno hablaba. Trato pues de "aglutinar" voluntades, en lo que considero un atropello y una falta de respeto al tiempo de uno, y ala inteligencia además. Nadie. "Nooo vale.. qué vaina" decían unos y se daban la vuelta. "Estos si son bravos", decían entre dientes otros y se ponían a revisar lso papeles como si por arte de magia fuera a aparecer el permiso notariado. Nadie. El único pendejo reclamando respeto era yo. Y los que no necesitaban autorización porque eran los titulares (a quienes en cualquier momento les puede pasar lo mismo), "Bueno, entonces vengo yo ahora". Brincando en una pata. Porque además, los venezolanos somos muy solidarios, eso oigo a cada rato.
Luego de 15 minutos presionando, me di cuenta de que yo solo no iba para ningún lado. No te vistas, que no vas. Caminé hasta el carro, y otro que estaba en la misma me habló -muy molesto ahora sí- "¡Coño! ¿Tú sabes cuánto cuésta habilitar una notaría???" No pude evitar responderle "De bolas que sé, lo que no sé es porqué no vas y se lo dices así mismo al fiscal que te rebotó, pajúo!" Me monté en mi carro y me fui.
A lo que voy. Si no somos capaces de hacerle frente a un pinche fiscal de tránsito que decide atropellarnos con una norma que no existe, ¿qué se puede esperar frente a atropellos mayores?
Por eso no me ocupa lo más mínimo las nuevas leyes de Chávez. No me preocupa quién se va a montar en gobernaciones y alcaldías. Igualito nos seguirán atropellando. Igual nos van a seguir robando en las narices. Mientras no seamos capaces de defender nuestra dignidad cotidiana, aquí no habrá quien viva.

10 de junio de 2008

Secuestro y castigo

Estamos impresionados con el secuestro de un niño de 10 años que sucedió ya hace una semana, sin que se tenga noticia (que se sepa, en todo caso) de los secuestradores y lo que piden por rescate. Si bien ya el secuestro es algo que nos debe espantar a pesar de lo común que es por aquí, nos afecta mucho más cuando pensamos en alguien tan indefenso como pudieran ser nuestros propios hijos. Es algo que definitivamente debe no solo conmovernos, sino precisamente "movernos". El asunto es que no tengo idea de cómo "movernos" en nuestra situación jurídico-penal nacional.

Hace un rato estaba escuchando a un locutor en la radio (de hecho, pasando de una emisora a otra encontré a varios hablando del tema) que condenaba a los secuestradores, ciertamente, y clamaba por castigos de parte de la justicia. Ahora, el señor se emocionó y empezó a dar sugerencias que según él podrían ser, perdón, deberían ser aplicadas a ciertos casos. He aquí las más:

1. Pena Capital (que lo disculparan sus oyentes si les sonaba fuerte, acotó). Pero a un secuestrador había que eliminarlo, tan sencillo.

2. A los violadores, no se le pueden dar 30 años. Son merecedores de cadena perpetua o la pena capital. Por supuesto imagino que a juicio del facultativo, pues no aclaró en qué casos se puede pasar de una pena a otra. (En todo caso, con el perdón de sus oyentes, la pena de muerte va ganando por dos tantos).

3. Aquí la cosa comenzó a ponerse de pelar los ojos. La siguiente sugerencia, y a juzgar por el tono de voz, creo que era la preferida de este locutor: EL RECUERDO. ¿En qué consiste este castigo? De recuerdo nos quedaremos con un dedo del secuestrador. ¡¡¡POR DIOS DE MI MADRE QUE ESTE SEÑOR LO DIJO!!! Como un secuestrador está tomando a alguien y lo priva de su libertad, entonces nosotros le cortaremos el pulgar, para que ya no pueda agarrar fácilmente las cosas... ¿qué ocurrente no? y si reincide, pues le cortamos ¡otro dedo! Hay que promover que se revisen las leyes para que a estas personas muy malas que secuestran gente, pues les podamos cortar un dedo por cada vez que secuestren a alguien... (ojo, esta era la argumentación en vivo, no es de mi cosecha, o que yo esté echando broma. Insisto, esto lo dijo al aire, convencido de que estaba haciendo un llamado ciudadano a promover leyes más justas...)

Repito, es terrible lo de los secuestros, y que un niño de 10 años y su familia tengan que pasar por esa. Es terrible que nuestro sistema de justicia esté tan echado a perder como lo está, cuando no se puede confiar en las policías porque tan sencillo que muchísimos son malandros con placa. Es terrible que nuestras cárceles no reformen delincuentes, sino que los entrenan. Es terrible todo eso.

Yo incluso entiendo que quienes sufren de este mal, los padres del niño deben querer no solo que les corten un dedo (ya si me viera en esa, estoy seguro que cosas peores pasarían por mi cabeza). Pero creo que con un poder comunicacional como un programa de radio, podría pensar en exigir mayores responsabilidades, y promovería la realización de un sistema más justo, y no vengativo. Como decía uno de los personajes en la película de Luis Alberto Lamata: "Si uno actúa con las armas del enemigo, entonces el enemigo es uno mismo".

9 de junio de 2008

Inteligencia-Contra-Inteligencia

Chavez mandó a revisar la ley de Inteligencia y Contrainteligencia, como si el problema fuera "el texto escrito". En un país donde cada quien habla el castellano que mejor se le acomoda, escribir una ley con ese nombre tan presuntuoso es prácticamente inútil. Y es que para "inteligencia" y "contrainteligencia" los venezolanos tenemos el "ejecútese" bien instalado en el chip.

Les pongo solo un ejemplito de hoy, reciente. Fui a hacer una micro-compra al supermercado: una bolsa de pan, un bombillo, una mantequilla, 2 yogurts y una mernelada. Por "inteligencia" el local ha dispuesto dos cajas rápidas, donde uno puede pasar hasta 10 artículos y pagar en efectivo. Porque "contra la inteligencia" estamos hechos, a unos clientes se les ocurrió que si iban juntos cada uno sumaba 10 artículos, así que podían pasar un carrito con un mercado de como 40 artículos por la "caja rápida". Por supuesto, la cajera no está preparada para contrarrestar la "contrainteligencia" (porque entonces sería "recontrainteligente", y un ser "recontrainteligente" sería un gran problema). Así que allí estábamos el resto esperando que terminaran la operacion, que no se tardó menos de 15 minutos... en una caja rápida.

Pero hay más. Cuando llega mi turno, la cuenta salía en 45,62BsF. Le doy 45 en billetes y dos monedas de 0,5. Pues la cajera me da el ticket de compra y buenas tardes... "mmm, ¿no falta el vuelto?", la muchacha sorprendidísima me pregunta "Ah, como me dió dos monedas de 0,5..." (¿lo ve usted? inteligencia contrainteligencia, es muy claro).

Es decir, ejemplos como estos usted debe tener de sobra y posiblemente hasta más que yo. Por eso es que no me preocupa la Ley de Inteligencia y Contrainteligencia de Chávez, ni la original, ni la revisada. Es decir, ¿servirá de algo escribir algo legal al respecto?

14 de diciembre de 2007

No hay que ser abogado

Mi amigo José Carlos Blanco, director de la Escuela de Derecho de la Ucab-Guayana, una vez dijo algo que a mí quedó grabado como una metra que cae derechita: "La mejor de las leyes, si no pasa por el buen criterio de la persona no sirve para nada". Palabras más, palabras menos. Pero nunca había tenido tanto sentido como ayer. Y eso que en Venezuela hay oportunidades de sobra para eso.

El asunto es que vamos viajando en dos carros hacia Boa Vista. Los dos carros son de mi papá, que va manejando uno, y yo el otro. Al llegar a la aduana brasilera, el funcionario de turno nos dice que solo puede autorizar el paso del carro que conduce mi papá. Para el otro, necesitabamos una autorización escrita y notariada por el dueño del carro (es decir, mi papá, que estaba ahí en persona y viajando juntos). Y dónde ibamos a coneguir una notaría abierta a las 6,30pm? Pues la respuesta fue muy clara para el solícito señor de la aduana: El problema es suyo por llegar a esta hora...

El funcionario, que ya a estas alturas parecía Sylvester Stallone en "Judge Dredd" diciendo "I am the laaaaaaw" (con la boca torcida y todo), no entendía que algún mecanismo tenía que haber, digo por la vía legal. No era posible que el dueño del carro no pudiera en persona autorizar a su hijo de pasar un carro por la frontera, teniendo los documentos legales personales y de los vehículos, revisados y permisados por la guardia nacional y todo. Ojo, y yo entiendo la medida en caso de que el dueño no esté... pero ese no era el caso.

Finalmente, llegó el jefe. Después de tres horas, el tipo no dijo ni pío cuando el jefe leyó los papeles, y nos preguntó si teníamos un documento que probara que yo era hijo de mi padre (jajaja, que tampoco sé qué diferencia hace eso, pero bueno), así que sacamos mi partida de nacimiento, y así en menos de un minuto, nos dijo: pueden pasar.

Los funcionarios públicos no trabajan para cumplir las leyes como caballos con gríngola. Sería hacer los trámites de la gente mucho más sencillos, dentro del marco legal, y así nuestras vidas mucho más sencillas. Que no es lo mismo.
Pasa en Brasil, pasa en Venezuela, pasa en TNT...



PD: en eta pc no me está dejando montar imágenes, así que quedamos pendientes por la foto.

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