Hace un par de días conversé con un amigo sobre la frase "cada país tiene el gobierno que se merece", que usamos para manifestar una inconformidad con un gobierno/gobernante. En este caso el contexto era el resultado de las elecciones. Asumamos sin ingenuidad que la frase tiene una connotación un tanto descalaficiativa hacia quienes votaron por una opción que no compartimos, y sugiere muy sutilmente que "otros" fueron los que escogieron mal... no nosotros, que estamos sufriendo la mala decisión de los demás. ¿Cierto?
Sin embargo, dependiendo del cristal con que se mire, y como todo es 50% de quien lo dice y 50% de quien lo escucha, se me antoja ver cómo funciona la frase desde cada porcentaje:
Caso 1. Soy un tipo que votó por el candidato X, y éste gana, digamos que la alcaldía. Pues "tengo el gobierno que me merezco", porque creo que ese candidato es lo mejor y por eso voté por él ¿no merezco que gane mi candidato? Bien, creo yo. Aquí es positivo.
Caso 2. Yo quería otro candidato, pero no fui a votar y ganó X. Pues "tengo el gobierno que me merezco", porque no hice nada para que ganara otra opción, la que yo quería, así que como castigo, pues me la calo. ¿Cierto? Aquí sería negativo, pero en nuestra contra.
Pero pongamos que yo haya votado por X pero ganó Y. ¿Tengo el gobierno que me merezco? De repente la respuesta es "claro que no", porque yo no tengo la culpa de que Y haya ganado. Es posible que así sea. Pero resulta que un sector mayoritario escogió otra opción. Pero como estamos todos en la misma ciudad, no hay un gobierno para cada quién, el alcalde Y tendrá que gobernar para mí también, que no lo elegí.
Y aquí viene la parte cómica, jejeje, y es que si el alcalde es efectivamente un desastre, y los servicios públicos no funcionan, y las calles se deterioran, los semáforos dañados, y yo me quedo sentado quejándome solamente que el alcalde Y no sirve, y no hago nada por hacer presión, seguimiento, propuestas para mejorar mi propio espacio de vida en la ciudad... pues creo que ciertamente "tendré el gobierno que me merezco".
Con esto no estoy excusando a los malos gobiernos de sus responsabilidades, pero tampoco nos excuso a nosotros de esperar que el gobierno lo arregle todo mientras yo veo cómo todo se viene abajo sin hacerme co-responsable.
Sin embargo, dependiendo del cristal con que se mire, y como todo es 50% de quien lo dice y 50% de quien lo escucha, se me antoja ver cómo funciona la frase desde cada porcentaje:
Caso 1. Soy un tipo que votó por el candidato X, y éste gana, digamos que la alcaldía. Pues "tengo el gobierno que me merezco", porque creo que ese candidato es lo mejor y por eso voté por él ¿no merezco que gane mi candidato? Bien, creo yo. Aquí es positivo.
Caso 2. Yo quería otro candidato, pero no fui a votar y ganó X. Pues "tengo el gobierno que me merezco", porque no hice nada para que ganara otra opción, la que yo quería, así que como castigo, pues me la calo. ¿Cierto? Aquí sería negativo, pero en nuestra contra.
Pero pongamos que yo haya votado por X pero ganó Y. ¿Tengo el gobierno que me merezco? De repente la respuesta es "claro que no", porque yo no tengo la culpa de que Y haya ganado. Es posible que así sea. Pero resulta que un sector mayoritario escogió otra opción. Pero como estamos todos en la misma ciudad, no hay un gobierno para cada quién, el alcalde Y tendrá que gobernar para mí también, que no lo elegí.
Y aquí viene la parte cómica, jejeje, y es que si el alcalde es efectivamente un desastre, y los servicios públicos no funcionan, y las calles se deterioran, los semáforos dañados, y yo me quedo sentado quejándome solamente que el alcalde Y no sirve, y no hago nada por hacer presión, seguimiento, propuestas para mejorar mi propio espacio de vida en la ciudad... pues creo que ciertamente "tendré el gobierno que me merezco".
Con esto no estoy excusando a los malos gobiernos de sus responsabilidades, pero tampoco nos excuso a nosotros de esperar que el gobierno lo arregle todo mientras yo veo cómo todo se viene abajo sin hacerme co-responsable.
