15 de septiembre de 2008

¿Alguien puede explicarme qué significa "imperialismo"?

Hay un chiste que cuenta que la mujer llega a la casa y encuentra a su esposo en la cama en plena faena sexual con la vecina. Al verse descubierto, el esposo le dice: "Mi amor, no es lo que parece", y la mujer le increpa: "Ah, me vas a decir que no estás en nuestra cama, desnudo, poniéndome cachos con la vecina??", entonces el tipo le responde "Ah.. no, entonces sí es lo que parece"... Más o menos así es la cosa con los discursos secundados por las acciones, me imagino que en cualquier país del mundo pasan cosas parecidas. Los venezolanos no somos la excepción. Mucho menos desde los discursos ¿anti-imperialistas? de nuestro gobierno actual. A ver si me explico.

Una de las etiquetas que se ha puesto este gobierno es el de "anti-imperialista". Esto -creo- significa que se rechaza cualquier forma de injerencia política, económica y/o social de cualquier otro Estado o gobierno en las decisiones y dinámicas internas de nuestro país. Esto no es aislarse, ni romper alianzas económicas, comerciales, y asuntos legalmente amparados en nuestra constitución y leyes internacionales a las que estamos suscritos como país. Hasta aquí voy bien, y estaría de acuerdo.

Cuando desde el gobierno se critica la política internacional de los Estados Unidos y los acusa de "imperialistas", pues sí estamos de acuerdo (en este caso con el fondo, no con la forma grosera y chabacana con la que suelen expresarla los más altos representantes del gobierno, incluso su cuerpo "diplómático"). Sus maneras de garantizar su estabilidad económica y política a punta, no solo de hacerle la guerra a todo el mundo (todo el mundo que puede dominar, claro está) sino de invadir y usurpar decisiones como quién se queda en el gobierno y quién no, vamos, eso es "imperialismo moderno". No expande su territorio, como en la antigüedad, pero sí su injerencia. Y no, el discurso de que "estamos luchando por los derechos humanos" no tiene de dónde agarrarse para no caerse. Bien. No estoy diciendo nada nuevo.

Ahora, alguien puede explicarme cómo se le llama a un gobierno "anti-imperialista" que apoya económicamente candidaturas con ideologías afines en otros países, suscribe acuerdos con petróleo "regalado" (y lo pongo entre comillas, porque no digo que no haya retribuciones, pero suelen ser más simbólicas que otra cosa, y me disculparán los que no estén de acuerdo) y que normalmente se retribuyen en favores políticos en lobbies internacionales, cuyo presidente se da el "tupé" de insultar en sus propios países a quienes adversan un acuerdo comercial bi-nacional (caso reciente en Honduras, sin que el presidente hondureño haga ni "pío".or pedir respeto a sus compatriotas... lo admito, eso me impactó, es el ejemplo cumbre de la sumisión de un presidente extranjero ante "los reales" que le daremos los venezolanos), y hasta amenace -y no tengo ninguna duda de que lo ordene, si fuera el caso- de invadir militarmente Bolivia si su presidente fuera derrocado. ¿Cómo se le llama a eso?

Es decir, está de más decir que personalmente no comparto esa línea política. Pero a lo que quiero referirme es a la claridad de lo que significa ese discurso. Yo no puedo andar por ahí pegándole a todo el mundo y amenazando a la gente de batuquearlos, y luego decir que "no, yo lo que soy es un tipo pacífico que quiero la hermandad con todos". No, mi pana, no me caigo a cobas yo mismo, "yo soy un tipo que creo firmemente en que a golpes se resuelven las cosas, y punto".

Nosotros tenemos una línea de política exterior "imperialista" también, aunque nuestro poderío no sea militar. Nuestro poderío es económico -más específico, "petrolero". ¿Estamos de acuerdo en apoyar candidaturas en otros países? ¿Estamos de acuerdo en afianzarnos en espacios de discusión internacional a punta de acuerdos petroleros? ¿Estamos de acuerdo en invadir militarmente otro país por sus problemas internos? ¡Maravilloso! Si ese es el camino, ese es el camino. Ahora, eso se llama IMPERIALISMO, o por lo menos "ganas de..." en el mejor de los casos. Y es bueno tenerlo claro... para cuando le digamos "conchúo" al morrocoy...

9 de septiembre de 2008

COMANDO X, o ¿qué tiene de malo un cine con corazoncito político?

Podemos partir del principio de que la "libertad de expresión" aplica para todos, propios y ajenos, de una tendencia ideológica y de quienes la adversan, o adversamos. Creo que es el caso de "COMANDO X", una comedia (para mí, sin mayores pretensiones que la comedia en sí, y me voy a referir exclusivamente al trasfondo "político" del filme y no a la calidad estética de la película) de José Antonio Varela. Un grupo de "escuálidos radicales" intenta tumbar al gobierno, y como en toda comedia que se precie de serlo, son caricaturizados al extremo ridículo. ¡Arde Troya! El público se divide, entre los opositores que se sienten ridiculizados y condenan un tinte político pro-chavista, chavistas que la ven como un fiel, justo y único retrato de la oposición, y el resto que no le ve mayor cosa y dicen "bueh... es una comedia... no un documental...". Pueden darse una paseadita por algunos foros (les recomiendo el de Blogacine, como botón de muestra de las pasiones).

El asunto es, en un país como el nuestro qué tiene de raro -o condenable- canalizar a través de una película una posición política? Comando X no es la primera que lo hace (ni siquiera del lado oficialista), y no tengo ningún problema si tampoco es la última. Porque, aquí entre nós, ¿cuál es el peligro? Ah! que es "ideologizante"... Pues a menos que sea la única película -y lo único- que usted vea de aquí a 5 años, 10 veces al día, pues yo le diría que no tenga ni el más absoluto temor, que la cosa no funciona así, a la primera; nadie se volverá chavista por ver Comando X (así como nadie se volverá antichavista solo por ver El Señor Presidente, con las diferencias literarias del caso). Ah! es que los personajes están "estereotipados"... pues es una comedia, y los personajes caricaturizados parten de "estereotipos" llevados al extremo, justamente: el bueno inmaculado que no rompe un plato, la chica pobre pisoteada por la vida que encontrará su principe azul y mollinario (o una herencia desconocida), la sifrina que lo tiene todo (incluso está buenísima), el gordito don nadie pero que sueña con serlo, el policía bueno y policía malo (lo mismo para los ladrones) y pare usted de contar. Los "estereotipos" son solo eso, y en una comedia son lo más normal. Ah! Es que lo financió la Villa del Cine con dinero de todos los venezolanos... Bueno, eso sería otro asunto, válido de discutir, pero en todo caso creo que el que se va a ofender con Comando X se va a ofender fináncielo quien lo financie (aunque sí, aquí abogaría porque la Villa tuviera el guáramo de financiar un proyecto, de cualquier género, que fuera crítico hacia el gobierno, o presentara ideas no perteneciente al sector chavista, digo, si le interesara demostrar que no es una institución pro-gobierno y sí una institución de Estado, que es tan distinto).

Habría que insistir en el hecho de que es una "comedia" y no un "documento periodístico" que tenga que reflejar todas y cada una de las posiciones políticas que hay en este país... tan diverso, por cierto. Es como ver la última de Indiana Jones y criticarla porque está menospreciando a las culturas incaicas sugiriendo que Machu-Pichu y Nazca son "productos" extraterrestres... Es Indiana Jones, no "History Channel". Lo mismo aquí.

El rechazo a la caricatura burlona de una "oposición ultraradical que obsesionada por tumbar al gobierno sea capaz de plantearse volar las torres de Parque Central" también puede que tenga un poco de temor a que la cosa pueda reflejar algo de verdad (¿alguien se atrevería a negar que hay ejemplos de dónde inspirarse?). Afortunadamente la realidad nos dice que la mayoría de los que se oponen al gobierno NO comulgan con esas "maneras de resolver las cosas". Es que justamente de esos grupos extremistas irracionales es de quienes habría que burlarse hasta el cansancio. ¿Habría espacio también para burlarse de los extremistas gobierneros? Pero por supuesto, me reiría con gusto y a carcajadas de ambos; de repente y así se dan cuenta de lo ridículos que nos resultan ambos extremos a todos los que estamos tratando de sobrevivirlos. Digo esto último en el supuesto de que no es lo que queremos, porque si fuera lo que queremos, entonces no habría ningún problema con la película, más allá de sentirnos descubiertos, jajaja.

Por supuesto, no estás obligado a pensar igual que yo en este tema, pero particularmente creo en el cine como un espacio para compartir, incluso visiones que pueden ser contrarias a las mías; un espacio para ver lo que otros quieren expresar, y no necesariamente para que los directores hagan lo que hubiera querido yo que hicieran. Me es difícil pensar en un cine a la misma medida de griegos y troyanos por igual. Así que no está mal echarles un ojo, de repente descubrimos que nos une exactamente lo que ambos rechazamos. El extremismo.

2 de septiembre de 2008

Algo pa'l refresco...

Sí, sé que me van a decir miserable. Créanme, que no es la intención. Mi rollo es más idiosincrático que económico. Pero qué mala costumbre la del venezolano, que para todo hay que dar propina. Es decir, cuando se trata de alguien que recibe un pago fijo por su trabajo, y que ese pago supone que lo que hace, lo hace bien. Por ejemplo, hay restaurantes que no incluyen en sus facturas el 10% de servicio. Vale, en ese caso uno da propina, pues uno entiende que los pagos salen de ahí. Y bueno, en los restaurantes es algo culturalmente asumido. O en el caso de esos "servicios ambulantes" como el que te cuida el carro (bueno, eso merece otra entrada porque hay casos...) y ningún local o negocio le está pagando por estar allí.

Me refiero a que un o va a un sitio a que le den un servicio,, un trabajo, que tiene tasado su valor, y uno lo paga... y el personal contratado te resalta el hecho de que lo hizo bien como si fuera un extra, algo que no debes esperar. Hace un par de años hicimos un paseo turístico con unos amigos, pagamos lo que valía el paseo, que no era poco, y al terminar, así de frente nos pidieron que si queríamos dejar algo extra por el buen servicio... jajaja ¿se imaginan? Lo que pagamos no incluía el buen servicio, era un adicional... ¡¡¡Una empresa turística!!!

Y lo más cumbre es que la propina debe ser grande. Te piden "algo ahí pa'l refresco" pero no quieren sencillo, quieren de 20 mil y más. Ayer fui a cambiar los cauchos, y gasté 2 millones y medio de bolívares, y por un madarriazo que le dieron a uno de los rines (está bien, fueron dos los mandarriazos) el cauchero quería que le diera "por lo menos" 20 mil "pa'l fresco"... no sé dónde compran el fresco esta gente.

¿Qué hay detrás de tanta actitud mendinguera? ¿por qué la pedidera todo el tiempo? Creo que no es solo un asunto de trabajos mal pagados y de crisis económicas. Porque sacando cuentas, te encuentras con gente que a punta de propinas termina ganando más que uno, y a uno nadie le da propina por nuestro trabajo bien hecho. Al contrario, a uno lo que le queda es contemplar en el presupuesto un fondo para "el sueldo" ajeno... o como dicen: cachicamo trabajando "pa'l fresco" de la lapa...

1 de septiembre de 2008

"Yo votaré por Chávez" (parte I)

Hay varias cosas que quisiera escribir partiendo de ese título. Voy a empezar por un email que me llegó esta mañana -ya me había llegado antes-, que hablaba de las razones por las cuáles un opositor votaría por Chávez. Por si acaso usted no lo ha leído antes le transcribo la primera parte:

"1.- Votaré por Chávez cuando vaya a Japón y la mayoría de sus productos digan 'Made In Venezuela'; eso si sería revolución.

2.- Votaré por Chávez cuando en vez de salir a gritar Oligarcas! tenga mi propia empresa de exportación de productos venezolanos para EEUU y vaya a mi trabajo en un vehículo 100% venezolano; esto si sería revolución.

3.- Votaré por Chávez cuando en vez de salir a gritar ¡Golpistas! ningún Fiscal, Policía, Guardia Nacional o funcionario público me matraquée, porque el sueldo miserable que tienen no les alcanzan para mantener a su familia o su Status Quo. Esto si sería revolución.

4.- Votaré por Chávez cuando en vez de salir a gritar Neoliberalismo Salvaje!¡ los estadounidenses tengan que pedir visa para poder entrar a mi país, y sus carros digan 'Hecho en Venezuela'

5.- Votaré por Chávez cuando en vez de traer cubanos para Barrio Adentro, los hospitales parezcan clínicas privadas.

6.- Votaré por Chávez cuando en vez de recibir unos estúpidos Bs. 120.000 de alguna Misión, pueda estar seguro de un futuro profesional estable.

7.- Votaré por Chávez cuando Venezuela sea un país de ricos y no de pobretones estúpidos gritando con una franelita roja y no de revolución.

8.- Votaré por Chávez cuando el mundo nos envidie por ser un modelo de economía."

Podría empezar que estaría de acuerdo en los numerales 3, 5 y 6. Revisando el enfoque, podría incluir el 7. El resto me parece panfletario. Es decir, son cosas que me parecen "buenas", pero que no son necesariamente mis urgencias de país: por ejemplo, que los gringos necesiten visa? Ojalá nadie necesitara visa de ningún tipo... que Japón esté plagado de artículos "made in Venezuela" no es un punto de honor para mí, en todo caso me gustaría que los alimentos que compramos en el mercado fueran por lo menos el 90% "hecho en Venezuela"; que el mundo nos envidie como modelo de economía... me gustaría que nos funcione a nosotros, independientemente si el resto del mundo nos envidie.

En fin, en todo caso me llama la atención el condicionamiento selectivo del manifiesto. En el supuesto de que aceptemos todos los numerales como condiciones "sine qua non" para votar por Chávez, ¿serían igual de válidas para votar por cualquier opción opositora a Chávez? Vamos a ponerlo así, ¿qué le exigiríamos a un candidato opositor? Porque si ese es el sueño que tengo para el país, entonces tendría que cuestionar a cualquier candidato que no pueda garantizarme el cunplimiento de estas condiciones.

Eso me pone en un gran problema... porque tal como pintan las cosas... parece que no voy a poder votar por nadie...

26 de agosto de 2008

Vendepatria

"Poderoso caballero es Don Dinero", decía el poema de Francisco de Quevedo. Algo así como lo que le pasa al Presidente de Honduras cuando Chávez va a su país e insulta a sus paisanos. Sí, en serio, no voy a hablar de Chávez diciéndole "vendepatrias e ignorantes" a los hondureños que se oponen al ALBA, cosa que me parece terrible. Pero es que más terrible me parece que el Presidente de Honduras lo escuche y permanezca inmutable, por el sencillo hecho de que, bueno, con esa firma del ALBA va a haber un buen negocio entre los dos países (posiblemente mucho mejor para Honduras que para nosotros los venezolanos).

Es un asunto de institucionalidad del cargo. Porque un presidente lo es de todos, de quienes lo apoyan y de los que no, de quienes le jalan y de quienes le protestan. Y un presidente debe tener claro a quién se debe, en las buenas y en las malas. Como hizo Zapatero al pedirle a Chávez públicamente y en su cara respeto para Aznar -acérrimo enemigo político de Zapatero-, porque él lo representa también como presidente español. Es la diferencia de saberse presidente de todo un país y no el capataz de la finca.

Pero negocios son negocios. Mientras el ALBA de Chávez le dé al gobierno de Zelaya lo que sea que esté acordado (porque no interesa ni siquiera si el acuerdo es relamente bueno para todo el pueblo hondureño) entonces venga e insulte a quien usted quiera, mi patrón. Al final, el que está "vendiendo" la dignidad de sus paisanos es el mismo Zelaya.

24 de agosto de 2008

¿Me puede repetir la pregunta, por favor?

En las escuelas de periodismo, en cualquier materia que incluya "la entrevista" entre sus temas de estudio, siempre dirán que cuando un entrevistado te responda con un "¿Me puede repetir la pregunta?" es porque estuvo mal formulada por el periodista, ya sea por larga, porque la redacción es complicada, y unas cuantas razones más. Si no te responden con el "repítame la pregunta" uno corre el riesgo de que el entrevistado, en un legítimo ejercicio de creatividad, decida contestar cualquier cosa que le provoque decir, así no tenga nada que ver con lo que uno quería saber. En todo caso, la culpa es de uno, del que hace la pregunta.

Pero no sé si se han dado cuenta que sin ser periodistas ni invitados, la gente tiene la mala costumbre de no contestar directamente nuestras preguntas cotidianas. Mucha gente decide no responder tu pregunta e iniciar otra línea de conversación. Por ejemplo, "Oye, te gustaría ir a la función de cine de las 7, o de las 9?" y responden "Mmmm, no sé a qué hora salga del trabajo". Aquí el interlocutor no responde directamente la pregunta... sino que abre otra puerta distinta con un poco de charada. Si usted decide entrar en ese juego y tratar de descartar por su cuenta "Entonces, ¿mejor vamos a las 9?" es muy probable que reciba como respuesta "¿Vamos a ver la de Angelina Jolie, verdad?", por ejemplo, como si la protagonista de la película trajera implícita la hora de la proyección. ¿Qué cuesta responder de una "Sí, a las 9", o "No, a las 7 no hay problema", incluso "No, mejor lo dejamos para mañana"?

Pero vayamos más lejos. Usted responde que sí, es la de Angelina Jolie, y su interlocutor será capaz de decirle, "Dale, sí, vamos a ver esa"..."Y a cuál función entonces? -A la que sea, me da igual". Usted, tomando en cuenta el dato del trabajo y tal, decide comprar la de las 9pm. por si acaso. Cuando tienes las entradas en la mano, llamas para confirmar que la película es a las 9pm, y la otra persona tendrá la osadía de decirte "Ah! a las 9.. Yo te iba a decir que mejor compraras para las 7..." ¿Por qué no contestó cuando se le preguntó?

Es el ejemplo que se me ocurre ahorita, pero estoy seguro que si lo trasladamos a cualquier conversación tendremos resultados parecidos. No sé si es que no nos escuchamos (o leemos, también pasa en chats, emails). O es un complejo de poder social (responder tu pregunta me coloca en una posición inferior, así que no respondo porque yo no soy menos... esto es por supuesto, inconciente). O simplemente nos importa un pepino todo. A veces, incluso puede ser desconocimiento sobre lo que debemos responder (vamos que no es el ejemplo del cine que puse arriba, que era de preguntas muy sencillas), por lo cual acudimos a la "técnica de Jaimito" en el chiste en el que la maestra les manda a estudiar los animales, y Jaimito solo se estudia el "gusano" y cuando la maestra le pregunta por el "elefante", el niño responde "el elefante es un animal que cuando se muere le salen gusanos, y el gusano es un animal chiquito y alargado, que se arrastra... " y por allí entonces modifica la pregunta a su conveniencia, algo común en los exámenes académicos.

Carlos Castilla Del Pino, un tipo mucho más serio que Jaimito, por supuesto, tiene un libro medio enrredado de leer pero muy ilustrativo sobre "La Incomunicación", en el que habla de lo negativamente importante que es todo aquello que no se comunica cuando uno habla con otras personas -incluso insinúa que es más relevante que aquello que sí comunicamos-. No responder una pregunta sencilla y directa de alguien con quien conversamos puede generar una serie tan variable de sobreentendidos (y por ende, probables malentendidos) que son capaces de arruinar por completo una conversación productiva. Ni se diga cuando estas situaciones se dan en el campo de trabajo, donde una respuesta directa puede ser la diferencia abismal entre un trabajo bien hecho y a tiempo, y uno hecho en mil quinientos años y que no satisface a quien lo pide. Añádale la desmotivación de quien hace el trabajo.

En fin. Comunicación efectiva. No cuesta nada...

21 de agosto de 2008

¡Adolfo... levántate y anda!

Sí, es terrible. La televisión siempre ha tenido gente realmente desinformada; quiero decir, vergonzosamente desinformada. Cuando trabajaba en los informativos matutinos de RCTV tuve el honor de conocer a una "periodista" que en plena campaña para el referendo constituyente del '99 no sabía quién había sido el presidente anterior a Chávez, mucho menos el anterior a Caldera (por cierto, ese era el presidente antes de Chávez, jajaja), y ni qué decirles de "Luis Lusinchi" -creo que fue aquel presidente que después de rayarse mucho por lo de la barragana, y los "güiskis" y los jeeps, y el "a mí tu no me jodes", tuvo que cambiarse el nombre de Jaime a Luis-.

Y estoy seguro que no era la única. Conozco periodistas que se refieren al "pacto de Punto Fijo" a aquel acuerdo de gobernabilidad firmado en Punto Fijo, Edo. Falcón... por ejemplo. O para poner un ejemplo más ligth, quienes afirman que Godzilla es "el tiranosaurio más grande del cine"... Y ojo, que estoy hablando de periodistas formados, con título. Porque de verdad lo más disparatado que he escuchado en cuestión de datos históricos fue en boca de nuestro Chávez querido diciendo que "la especie humana lleva en la Tierra unos 25 siglos"... Bárbaro.

Y por supuesto, que la resurrección de Hitler negándose visionariamente a entregarle 8 medallas de oro al no-nacido Michael Phelps... no borra ni redime a todos los que anteriormente han dicho las barbaridades que han inspirado burlas, parodias y demás especies cómicas. Claro, también hay que admitir, que se lleva el premio máximo. Es que el tono anecdotario de alguien que ha VIVIDO la historia deportiva, como este señor es lo que a mí me da más gracia. Porque, a ser justos y sinceros, un pelón lo comete cualquiera. Es decir, que el señor haya dicho "Michael Phelps" en vez de "Mark Sptiz" es entendible: el tipo estaba hablando de Phelps, y "traspapeló" los nombres, eso pasa. Pero luego, cuando el hombre dice que Hitler estuvo en Munich '72... ya estamos en las ligas mayores.

Lo que me intriga es saber si por lo menos se habrá retractado luego y nadie lo grabó. O si alguno de los otros moderadores lo corrigió también al aire. Porque eso es tan terrible como lo primero. Como el filósofo François yo-no-sé-qué-cosa, que no tuvo la valentía de decir "no, presidente, mucho más de 25 siglos, son unos 3 millones de años, más o menos". Lamentablemente tenemos esa cultura malentendida de la infalibilidad: Si te equivocas sigue pa'lante. Soberbia. Parece que rectificar y admitir tu error te quita autoridad o credibilidad. Es muuuuy común en los medios. Asumo que viene de la premisa de los cantantes, que cuando cantan en vivo y se equivocan no detienen la música para decir "perdón, me equivoqué", y siguen, y no pasa nada. Pero no en el periodismo.

Lamentablemente, si este señor no sabía que había metido la pata estrepitosamente con su resurección nazi, se enteró de su error de la peor manera, que es a través de la burla de todo el mundo. Solo en Youtube hay varios videos (hay uno subtitulado al inglés) sobre el fragmento infame que suman 140 mil vistas apenas en dos días, obteniendo las distinciones de "video más visto del día" en España, Brasil, Mexico, Francia, Italia, Holanda, India, Nueva Zelanda, Australia, y por supuesto, en "la Alemania de Hitler"...


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